Los Laboratorios Pierre Fabre lanzan en España Même, la primera marca de dermocosmética creada por y para pacientes con cáncer, con el objetivo de cuidar la piel, pero también la belleza, la autoestima y el bienestar emocional.
Même desarrolla dermocosméticos expertos, eficaces y seguros para todos los pacientes oncológicos que quieren cuidar su piel y bienestar, limitar los efectos secundarios de los tratamientos y mejorar su calidad de vida.
Fundada por Judith Levy Keller y Juliette Couturier, Même surge de la experiencia personal de sus creadoras con la enfermedad. Tras vivir de cerca el impacto del cáncer, identificaron la falta de productos específicamente diseñados para responder a las necesidades de la piel, el cuero cabelludo y las uñas durante los tratamientos oncológicos, una realidad que impulsó el desarrollo de la marca.
“Desde el inicio, nuestro objetivo no ha sido únicamente ofrecer productos cosméticos, sino acompañar a las personas con cáncer en todas las etapas de la enfermedad”, explica Juliette Couturier, cofundadora de Même. “Además de los cuidados dermocosméticos, compartimos consejos y contenidos informativos a través de nuestro blog y de materiales distribuidos en hospitales”.
Pierre Fabre adquirió Même en 2023. Como parte de esta estrategia de desarrollo internacional, la marca desembarca en España, reforzando el compromiso de Pierre Fabre con un abordaje integral del paciente oncológico que va más allá del tratamiento, poniendo el foco también en su calidad de vida y bienestar emocional.
Al igual que Pierre Fabre, Même apuesta por un enfoque holístico del cuidado oncológico, basado en el acompañamiento de las personas con cáncer durante todo el proceso de la enfermedad. Sus productos, desarrollados para responder a problemas cutáneos específicos asociados a los tratamientos, combinan eficacia y tolerancia en las pieles más frágiles, poniendo además el foco en el bienestar y el alivio físico de las pacientes, explica Juliette Couturier.
“Sabemos que, durante los tratamientos oncológicos, la piel se vuelve especialmente vulnerable. En España, se estima que, hasta el 80-90% de los pacientes en tratamiento con radioterapia y alrededor de un 72% de quienes reciben terapias sistémicas, presentan algún tipo de alteración cutánea, y estos cambios no siempre se abordan de forma suficiente”, ha destacado Gabriela Gómez Ahumada, oncóloga radioterápica y Medical Advisor de Pierre Fabre. “Por ello”, ha continuado, “contar con soluciones diseñadas específicamente para este momento puede marcar una diferencia real, ayudando a las personas a sentirse más cómodas consigo mismas y a transitar el proceso con un mayor bienestar”.
Sobre la formulación de sus productos, Juliette Couturier subraya que Même sigue un proceso especialmente riguroso para garantizar tanto la eficacia frente a problemas cutáneos concretos como una alta tolerancia en las pieles más sensibles y frágiles por los tratamientos oncológicos.
Más allá del cuidado estético, la firma reivindica la importancia del autocuidado como parte del bienestar integral de las personas con cáncer. En este sentido, el uso diario de productos adaptados puede contribuir a aliviar el impacto físico y emocional de la enfermedad, ayudando a las pacientes a recuperar confort, autoestima y calidad de vida durante y después de los tratamientos.
En este abordaje participan cada vez más profesionales sanitarios de distintas disciplinas —oncólogos, enfermeras, farmacéuticos, psicólogos o fisioterapeutas, entre otros— con el objetivo de ofrecer un acompañamiento más completo, que contemple también el bienestar emocional y la salud mental de los pacientes.
Entre los retos pendientes, Juliette Couturier destaca la necesidad de prestar mayor atención a aspectos todavía poco abordados durante los procesos oncológicos, como la intimidad y la sexualidad, especialmente afectadas por determinados tratamientos y todavía rodeadas de cierto tabú. Asimismo, señala la importancia de mejorar el acompañamiento en la etapa posterior al cáncer y la gestión de los efectos secundarios físicos y psicológicos asociados a tratamientos prolongados, como la hormonoterapia, con el fin de seguir avanzando en la calidad de vida de las pacientes.




