Eurofragance ha creado junto con el laboratorio dermocosmético MartiDerm una colección de cosméticos que tiene el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas con trimetilaminuria, un error del metabolismo conocido también como síndrome del olor a pescado.
El olor a pescado puede ser provocado por la carnitina administrada en pacientes que requieren altas dosis de la misma, como es en el déficit del transportador de la carnitina, y también por la trimetilaminuria, una condición metabólica, sin cura, en la que el organismo es incapaz de procesar ciertos compuestos que contienen nitrógeno. El resultado de esta condición es un olor característico que remite al olor a pescado.
Eurofragrance y el laboratorio dermocosmético MartiDerm han habilitado una página web para que las personas interesadas soliciten los productos sin coste y solo tengan que asumir el coste de envío. El proyecto solidario se inició en 2021 después de que el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona se pusiera en contacto con Eurofragance tras el diagnóstico de varios casos pediátricos de esta condición.
Esta alianza entre el saber hacer perfumístico de Eurofragance y la formulación dermatológica de MartiDerm para mejorar la vida de las personas que sufren este
síndrome, se materializa en tres productos —un agua de colonia, una loción y un aceite corporal— disponibles en dos versiones de fragancias diferentes, una cítrica y una con olor a té verde, a gusto del usuario, que consiguen neutralizar el fuerte olor que sufren las personas con tratamiento con altas dosis de carnitina o trimetilaminuria.
Colaboración pionera
El proyecto de colaboración comenzó en 2021 tras el diagnóstico de varios casos pediátricos en el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona, el centro sanitario catalán de referencia en pediatría e investigación. La pediatra Beatriz Mínguez se puso en contacto con Eurofragance para iniciar un estudio juntos y encontrar una solución al síndrome del olor a pescado, ya que es en la infancia cuando este síndrome empieza a manifestarse, y se diagnostica, y, aunque es un trastorno que acompañará a la persona durante su vida, la detección temprana permitirá una mejor supervisión y educación.
“La perfumería tiene un poder transformador que va más allá de despertar emociones. Este proyecto es un claro ejemplo de cómo una fragancia puede ser mucho más que un olor: puede ofrecer alivio, confianza y bienestar. Nuestro objetivo siempre fue encontrar una solución que mejorara la calidad de vida de las personas que conviven con esta condición. Ha sido muy gratificante formar parte de esta colaboración y conseguir un impacto social tan positivo”, afirma Magdalena Rey, perfumista técnica de Eurofragance y líder del proyecto.
El estudio, realizado con un total de 20 personas voluntarias que evaluaron los productos, concluyó que el efecto neutralizante del olor casi completo se obtuvo al usar los tres productos en el 80% de los participantes. Siendo la satisfacción de los mismos superior al 80% —en los meses calurosos—, estando casi la mitad muy satisfechos. Estos resultados confirman la efectividad de los productos.
Innovación accesible con impacto social
Tras finalizar el estudio, MartiDerm se unió a la colaboración para hacer posible la producción de los cosméticos, que se pueden pedir a través de esta página web: Cosmética y fragancias que cambian vidas. Por ahora, los productos solo se envían a nivel nacional, es decir, dentro del perímetro español.
“Desde MartiDerm entendemos la cosmética como una herramienta de salud y bienestar. Sumarnos a este proyecto nos permite avanzar en nuestro compromiso social, ofreciendo soluciones reales a quienes viven situaciones difíciles a causa de condiciones poco frecuentes. Nuestro propósito es claro: mejorar la calidad de vida de las personas a través de la ciencia y la innovación”, señala Montserrat Marimón, Chief Sustainability & Operations Officer de MartiDerm.
Esta colaboración solidaria abre una nueva oportunidad para mejorar la calidad de vida de personas con síndromes como este, ya que puede ser la esperanza para estos pacientes para los que el olor corporal supone un gran problema en su día a día a nivel social y psicológico, convirtiéndose en el protagonista de su trastorno. En su vida cotidiana, pueden sufrir aislamiento social, inseguridad y, por consiguiente, problemas psicológicos. El poder reducir al máximo este hedor mejora de forma significativa su calidad de vida.
El proyecto se concibe como parte de la Responsabilidad Social Corporativa de MartiDerm y Eurofragance.




