La XIV edición del Barcelona Pittsburgh Conference (BCNPIT), impulsada por Ace Alzheimer Center Barcelona junto con expertos internacionales de referencia, ha reunido en mayo en Barcelona a investigadores, clínicos y especialistas para analizar los principales avances en la enfermedad del Alzheimer y otras demencias.
Las jornadas han puesto el foco en los biomarcadores sanguíneos, la inteligencia artificial, la neurotecnología, la neuroimagen y la medicina personalizada como pilares de la transformación del diagnóstico y tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas.
La sesión inaugural estuvo encabezada por la Dra. Mercè Boada y el Dr. Xavier Montalbán, directora médica y cofundadora de Ace y director médico de Ace respectivamente, quienes destacaron el papel del congreso como punto de encuentro internacional para impulsar nuevas estrategias terapéuticas y modelos de atención centrados en el paciente. Ambos subrayaron que el futuro pasa por una medicina de precisión capaz de ofrecer “el mejor tratamiento para el mejor paciente en el mejor momento”.
La primera jornada dibujó el estado del arte en biomarcadores, neurotecnología, investigación global, neuroimagen e inteligencia artificial. El hilo conductor: la urgencia de actuar antes de los síntomas, antes de que el daño sea irreversible.
El test de Alzheimer que se hace en casa y se envía por correo. Laia Montoliu-Gaya (Universidad de Gotemburgo) presentó un sistema de recogida de sangre capilar mediante tarjetas de papel, que puede almacenarse a temperatura ambiente y que el propio paciente puede realizar en casa y enviar por correo convencional al laboratorio. Desarrollado con la colaboración pionera de Ace Alzheimer Center Barcelona, permite medir biomarcadores clave como la p-tau 217 con resultados comparables a los de una extracción convencional, abriendo la puerta al cribado masivo sin infraestructura sanitaria. Sus datos muestran, además, que los pacientes clasificados en estadios avanzados mediante sangre tienen una probabilidad del 100% de deterioro cognitivo en los próximos diez años.
Cinco minutos para detectar lo que antes tardaba tres horas. Álvaro Pascual-Leone (Harvard) presentó evaluaciones cognitivas digitales administradas por un agente de inteligencia artificial (por teléfono, de forma remota), capaces de detectar deterioro cognitivo leve con un 90% de precisión y demencia con un 95%, en apenas cinco minutos. Además, presentó evidencias preliminares de que la estimulación cerebral no invasiva personalizada puede reducir la discapacidad funcional, así como la propia deposición de amiloide y tau.
África: excluirla de la investigación no es solo una injusticia, es un error científico. La sesión de epidemiología puso sobre la mesa una realidad incómoda: África concentrará el mayor incremento de casos de demencia del mundo de aquí a 2050, pero su representación en la investigación global es mínima. Bernard Fongang (UT San Antonio) y Yembe Njamnshi (Instituto BRAIN, Camerún) presentaron iniciativas concretas para revertirlo. Por un lado, IBOND, un programa de formación en investigación con 402 solicitudes de 28 países y solo 40 plazas disponibles; por otro, una cohorte longitudinal en construcción en Camerún con el objetivo de reclutar 3.600 participantes antes de final de verano. África es la región con mayor diversidad genética del mundo, y sus datos son imprescindibles para que los estudios genéticos sobre Alzheimer sean realmente representativos.
Las lecciones de la esclerosis múltiple. El Dr. Xavier Montalbán, actual director médico de Ace Alzheimer Center Barcelona, trazó un paralelismo entre la evolución del campo de la esclerosis múltiple en los últimos 30 años y el momento actual del Alzheimer. La reducción del tiempo hasta el diagnóstico en un 77% y el acortamiento del tiempo hasta el inicio del tratamiento en un 82% en EM son logros que, a su juicio, son replicables en el Alzheimer. Montalbán subrayó que los tratamientos de alta eficacia aplicados cuanto antes son los más beneficiosos, y destacó la importancia de los equipos multidisciplinares (trabajadores sociales, neuropsicólogos, enfermería, terapeutas ocupacionales) como piezas igual de esenciales que los neurólogos.
La resonancia magnética, árbitro de los nuevos tratamientos. Con la llegada de los fármacos antiamiloide (lecanemab y donanemab), la resonancia ha adquirido un papel nuevo y crítico: decidir quién puede recibir tratamiento y vigilar su seguridad. Nuria Bargalló (Hospital Clínic Barcelona) explicó que hasta un 30% de los pacientes quedan excluidos por hallazgos en la resonancia basal, y que entre el 20% y el 30% de los tratados desarrollan ARIA, un efecto secundario que exige al menos cuatro resonancias de seguimiento durante el primer año. Para hacer frente al cuello de botella que esto genera, se están desarrollando resonancias ultrarrápidas con IA capaces de completar el estudio completo en menos de 15 minutos.
La IA clínica acelera el diagnóstico de demencias y abre la puerta a pacientes sintéticos y gemelos digitales. El profesor Vijaya B. Kolachalama (Universidad de Boston) presentó un sistema de IA multimodal que trabaja con historiales clínicos incompletos, una situación real con la que trabajan los profesionales sanitarios, que ya ha demostrado mejorar hasta un 25% la precisión diagnóstica de neurólogos expertos en el diagnóstico diferencial de demencias, respecto a evaluaciones convencionales. Kolachalama insistió en que “la IA puede convertirse en una herramienta clave para agilizar la selección de pacientes candidatos a terapias modificadoras de la enfermedad y para optimizar el acceso a ensayos clínicos”.
Por su parte, en una sesión exclusiva sobre IA planteó dos propuestas con potencial transformador. Joaquín Dopazo (Instituto de Salud Carlos III) presentó el potencial de las grandes bases de datos clínicas (Andalucía, con 15 millones de pacientes; Cataluña, con 8,2 millones) para generar evidencia del mundo real. Mostró cómo modelos predictivos basados exclusivamente en datos del historial médico electrónico alcanzan precisiones comparables a predictores que utilizan biomarcadores en población de riesgo, y avanzó el uso de pacientes sintéticos generados con IA para democratizar el acceso a los datos respetando la normativa de protección de datos.
Stylianos Kokkas (Instituto CERTH, Tesalónica), por su parte, presentó el concepto de gemelo digital del paciente. Se trata de una réplica virtual que simula qué ocurriría con ese paciente concreto ante distintas intervenciones, y propone planes de cuidado personalizados bajo supervisión clínica.
Premio Lluís Tàrrega. La jornada concluyó con el reconocimiento a dos jóvenes investigadores. Jordi Holgado, alumno de Bachillerato que ha demostrado estadísticamente que la lectura habitual, los años de escolaridad y el estado emocional son factores protectores de la memoria con peso significativo. Por su parte, Joel Prades Ferreras, estudiante de Medicina, ha identificado en tejido post mortem del Hospital de Bellvitge un aumento de células inflamatorias, incluidos linfocitos que no deberían estar presentes en el cerebro sano, en hipocampos de personas mayores sin demencia, sugiriendo que la neuroinflamación crónica precede y facilita el desarrollo del Alzheimer.
Segunda y tercera jornadas
La segunda jornada profundizó en la biología del Alzheimer desde múltiples ángulos (biomarcadores plasmáticos, PET, ómicas y neuroinflamación) y dedicó su segunda mitad a los tratamientos modificadores de la enfermedad, con datos tanto de ensayos clínicos como de práctica clínica.
Los biomarcadores en sangre empiezan a influir en el diagnóstico precoz del Alzheimer. El panel dedicado a biomarcadores puso de relieve el rápido avance de los biomarcadores plasmáticos como herramientas capaces de detectar la enfermedad del Alzheimer de forma precoz, accesible y escalable. Según datos presentados por Marc Suárez-Calvet (Barcelona Beta Brain Research Center), del estudio Alfa muestran avances en biomarcadores sanguíneos dentro del continuo biológico del Alzheimer, destacando el potencial de proteínas plasmáticas como pTau217, GFAP y NfL para detectar fases tempranas de la enfermedad y monitorizar su progresión.
En la misma línea, Amanda Cano (Ace Alzheimer Center Barcelona) presentó la experiencia de implementación clínica de estos análisis desde 2022 en más de 1.600 pacientes. Su equipo ha observado que la incorporación de biomarcadores en sangre ayuda a agilizar decisiones clínicas, como el inicio de tratamientos o derivaciones a otros servicios, y puede reducir pruebas innecesarias.
La edad biológica, no la cronológica, es lo que modula la progresión del Alzheimer. Alfredo Ramírez (Hospital Universitario de Colonia) profundizó en la distinción entre edad cronológica y edad biológica. Presentó datos de "relojes proteicos", modelos desarrollados a partir de proteómica en LCR, que predicen la edad biológica del cerebro de forma independiente a la edad cronológica, y que se asocian con la velocidad de progresión hacia la demencia. Identificó también proteínas (entre ellas la MMP10) que median entre el envejecimiento sistémico y la neurodegeneración, y que fueron confirmadas de forma independiente por un grupo de Henrik Zetterberg. Su conclusión: los marcadores biológicos del envejecimiento modulan la progresión del Alzheimer a través de vías como la inflamación, la matriz extracelular y el mantenimiento sináptico, y añadirlos a los modelos predictivos mejora su valor predictivo positivo.
El Dr. José Antonio Allué presentó resultados que muestran cómo el cociente plasmático Aβ42/Aβ40 permite identificar cambios amiloides muy tempranos incluso en individuos con PET negativo, pero con deterioro cognitivo subjetivo, reforzando el potencial de los biomarcadores sanguíneos para detectar fases preclínicas de la enfermedad.
Una escala universal para medir tau en PET, equivalente a los centiloides para amiloide. El profesor Victor Villemagne (Universidad de Pittsburgh / Universidad de Melbourne) presentó los nuevos criterios diagnósticos de la NIA-AA y los retos de implementarlos con biomarcadores PET. Expuso el desarrollo de los "centauros", una escala tau universal equivalente a los centiloides construida con seis trazadores diferentes, que permite comparar y armonizar mediciones de tau entre estudios y plataformas. Señaló que solo el 35% de los pacientes tau-positivos tienen el patrón de propagación típico descrito por Braak y Braak, con el resto distribuyéndose en subtipos límbico-predominante, hipocampal esparing u otras variantes. Y dejó un mensaje claro sobre la ventana terapéutica: "La ventana óptima para la terapia antiamiloide es antes del tau cortical."
La proteómica, la epigenómica y las sinapsis, nuevas ventanas al Alzheimer. La sesión dedicada a las “ómicas” ofreció cuatro perspectivas complementarias sobre la biología profunda del Alzheimer y otras demencias, destacando el potencial de estas tecnologías para identificar nuevos mecanismos de la enfermedad y posibles dianas terapéuticas. Carlos Cruchaga (Washington University) destacó el uso de la proteómica de alta dimensión para descubrir nuevos procesos biológicos implicados en el Alzheimer. Agustín Ruiz (Ace Alzheimer Center Barcelona) analizó el papel de la progranulina y su relación con una red neuroinmune cerebral con posibles implicaciones en la enfermedad. Katie Lunnon (Universidad de Exeter) presentó estudios epigenómicos que identifican firmas moleculares asociadas a la demencia con cuerpos de Lewy y conexiones con el gen SNCA, compartidas en parte con el Parkinson. Johanna Jackson (Imperial College) mostró que los cambios en las proteínas sinápticas aparecen de forma temprana y que la respuesta glial podría estar relacionada con la resiliencia cognitiva en Alzheimer.
Premio Boada Rovira. Ace Alzheimer Center Barcelona entregó el Premio Boada Rovira, un galardón dedicado a la trayectoria profesional. El premio lleva el nombre de Joan Boada y Mercè Rovira, padres de la Dra. Mercè Boada, y reconoce a profesionales cuya carrera ha contribuido a mejorar las condiciones de las personas con Alzheimer, incrementar el conocimiento e impulsar la innovación. En esta edición, el galardón fue otorgado al Prof. Michael Heneka (Universidad de Luxemburgo), neurólogo alemán y referencia mundial en el papel de la inmunidad innata en las enfermedades neurodegenerativas.
La inflamación del cerebro, de efecto secundario a diana terapéutica. Michael Heneka expuso su hipótesis central: la activación de la inmunidad innata, y en particular de la microglía, las células inmunes residentes del cerebro, no es un mero efecto secundario del Alzheimer, sino un proceso activo que contribuye de forma determinante a su progresión y que podría convertirse en una diana terapéutica.
El debate que divide al campo: ¿tiene la enfermedad quien tiene el biomarcador positivo sin síntomas? Clifford Jack (Clínica Mayo) expuso la controversia central de los nuevos criterios diagnósticos. Nikolaos Scarmeas (Universidad de Atenas / Columbia) abordó "la dualidad del diagnóstico".
Los tratamientos antiamiloide avanzan en la práctica clínica con resultados prometedores. Los fármacos dirigidos a la proteína amiloide, uno de los principales objetivos terapéuticos en la enfermedad de Alzheimer, ya se están utilizando en la práctica clínica en algunos centros, con resultados iniciales positivos. Durante una reciente sesión científica, Christopher Lane (Roche) presentó datos de trontinemab. La neuróloga Alma Ghirelli (Hospital San Raffaele, Milán) compartió la experiencia de su centro con donanemab y lecanemab. En Estados Unidos, el neurólogo José Soria presentó datos del uso de lecanemab en un entorno asistencial comunitario.
Nuevas estrategias terapéuticas abren nuevas vías en el tratamiento del Alzheimer. La sesión se centró en nuevas estrategias terapéuticas en Alzheimer, destacando enfoques multimodales que complementan los tratamientos antiamiloide tradicionales en una enfermedad, cada vez más, considerada sistémica. El doctor Martín Tolar (Alzheon) presentó valitramiprosato. Por su parte, el doctor Antonio Páez (Grifols) expuso resultados del programa AMBAR de intercambio terapéutico de plasma.
En la tercera jornada, hubo ponencias sobre nuevas estrategias de tratamiento yla relación entre la enfermedad vascular subclínica y la patología del Alzheimer, entre otros temas. Como cierre del encuentro, se celebró una mesa redonda centrada en el valor social de los tratamientos y de la investigación en Alzheimer y demencias, moderada por el periodista Josep Corbella y en la que participaron especialistas y pacientes para compartir la relevancia e impacto que estos avances tienen en la vida de las personas afectadas y sus familias.




