Basque Health Cluster, en colaboración con Boehringer Ingelheim, celebró en la Torre BAT la jornada “Cronicidad en revolución: innovación, pacientes y valor para un sistema sostenible”.
El encuentro, que tuvo lugar el 8 de mayo, ha reunido a profesionales sanitarias, representantes institucionales, industria y asociaciones de pacientes para abordar uno de los principales retos del sistema de salud: la gestión de la cronicidad desde una perspectiva innovadora, participativa y orientada a resultados.
La jornada se enmarca en la alianza estratégica entre Basque Health Cluster y Boehringer Ingelheim como Business Partner del clúster, un acuerdo que refuerza el compromiso compartido con la innovación, el desarrollo industrial y la transformación del sistema sanitario desde Euskadi. Una colaboración centrada en la apertura de nuevas vías en I+D, transferencia tecnológica y desarrollo de soluciones con impacto real en la vida de las pacientes, alineadas con una visión común: innovar para transformar, conectar ciencia, empresa y sistema sanitario, impulsar el posicionamiento global del sector vasco y generar valor y sostenibilidad.
Asier Albizu, presidente de BHC y CEO de BIOLAN, y Ainara Echeto, Regional Healthcare and Access Manager de Boehringer Ingelheim, abrieron el acto y destacaron la transformación del sistema sanitario solo será posible desde la colaboración público-privada y también desde la colaboración entre empresas, impulsando alianzas que permitan acelerar la innovación y generar impacto real en la vida de las pacientes y han subrayado la necesidad de desarrollar soluciones que aporten valor, sostenibilidad y una visión compartida de futuro para el ecosistema sanitario.
El encuentro arrancó con una charla inspiracional de Ana Rodríguez Cala, miembro de la Plataforma Cronicidad Horizonte 2030, quien ha señalado que la cronicidad debe abordarse como un reto estructural que requiere transformar los modelos de atención, reforzar la prevención y avanzar hacia un sistema más resiliente, justo y sostenible, poniendo el foco en la necesidad de evolucionar desde un enfoque centrado en la enfermedad hacia otro centrado en las personas, los resultados en salud y la colaboración entre todos los agentes del ecosistema.
Durante su intervención, Rodríguez también destacó que la sostenibilidad del sistema sanitario no es solo financiera, sino también social, organizativa y medioambiental, subrayando que gobernar bien significa optimizar los recursos para generar mayor valor para las pacientes. Asimismo, incidió en que el envejecimiento y la cronicidad representan uno de los grandes desafíos del sistema sanitario y requieren modelos más coordinados, preventivos y apoyados en la colaboración público-privada, la innovación y la digitalización.
Uno de los momentos clave fue la mesa dedicada a la voz de la paciente crónica y su impacto en la innovación. Contó con la participación de Belén Herrera, Aitziber Marcoida y Ianire Garay, en representación de ALCER Bizkaia, Federación Diabetes Euskadi y Bihotzez respectivamente, que coincidieron en que la atención sanitaria debe avanzar hacia un modelo verdaderamente centrado en la persona, incorporando a las pacientes desde el inicio en la toma de decisiones y en el diseño de los servicios y destacaron la importancia de profesionalizar y fortalecer las asociaciones de pacientes, dotándolas de recursos, formación y capacidad de participación real. La sesión, moderada por Inés Gallego, de la Dirección de Transformación Sanitaria del Departamento de Salud del Gobierno Vasco, puso de relieve los avances impulsados en el marco del Pacto Vasco de Salud para evolucionar hacia un modelo más preventivo, anticipatorio y basado en valor, que sitúe a las personas y los resultados en salud en el centro del sistema. Asimismo, se destacó la necesidad de incorporar de forma estructural la voz de las pacientes en los procesos de toma de decisiones, potenciar el trabajo comunitario más allá del entorno hospitalario y utilizar la digitalización como una palanca de transformación desde criterios de equidad y humanización.
En la segunda mesa, centrada en la implementación de soluciones innovadoras, participaron Ane Fullaondo, Ainara Echeto y Erik Isusquiza, quienes han señalado que la innovación en cronicidad debe responder a necesidades reales del sistema y de las pacientes, integrándose en los procesos asistenciales y aportando valor tangible para profesionales y ciudadaníadestcando la necesidad de reforzar la colaboración entre sistema sanitario, empresas, startups e institutos de investigación para acelerar la implementación de soluciones innovadoras centradas en la prevención, la atención comunitaria y el seguimiento continuo apoyado en herramientas digitales e inteligencia artificial.
La sesión, moderada por Lorea Mendoza, puso de relieve los desafíos existentes para incorporar innovación en el sistema sanitario, desde las barreras regulatorias y organizativas hasta la necesidad de avanzar hacia modelos de compra pública innovadora y evaluación basados en valor e impacto real, más allá del coste económico.
La tercera mesa centró el debate en el valor y la sostenibilidad del sistema sanitario. Iñaki Betolaza, Nora Ibargoyen, Patricia del Río y Ana Ampudia, coincidieron en que la innovación sanitaria debe demostrar valor real para las pacientes y para el sistema, incorporando no solo criterios de eficacia y seguridad, sino también impacto social, calidad de vida e implantabilidad en la práctica clínica y remarcaron la necesidad de reforzar la colaboración entre administración, industria, profesionales sanitarios y pacientes para acelerar la incorporación de soluciones innovadoras. Asimismo, durante el debate se destacó la oportunidad que representa el nuevo marco regulatorio europeo y el futuro real decreto de evaluación de tecnologías sanitarias para avanzar hacia procesos más ágiles, transparentes y orientados a reducir los tiempos de acceso a la innovación. La moderación, a cargo de Idoia Muñoz, puso el acento en la necesidad de conectar innovación, sostenibilidad y capacidad real de implementación, impulsando modelos colaborativos que permitan trasladar las soluciones desarrolladas en el ecosistema vasco al sistema sanitario y a las pacientes de forma efectiva.
El cierre institucional a cargo de Idoia Muñoz y Gontzal Tamayo, quienes destacaron que la cronicidad es uno de los grandes retos sanitarios y sociales de nuestro tiempo y requiere un cambio integral del sistema, orientado no solo a gestionar enfermedades, sino a acompañar proyectos de vida poniendo a las personas en el centro y concluyendo que la transformación del sistema sanitario debe impulsarse desde una visión compartida entre administración, profesionales, pacientes, empresas y agentes del ecosistema, apoyándose en la innovación, la digitalización y la colaboración público-privada para generar un modelo más sostenible, cercano y centrado en resultados en salud.




