Con motivo del Día Mundial del Riñón, Boehringer Ingelheim ha avanzado en su compromiso con la concienciación con su campaña “Conexiones (In)visibles“.
La iniciativa cuenta con el aval de las organizaciones de pacientes Cardioalianza, la Federación Española de Diabetes (FEDE) y la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra Enfermedades del Riñón (ALCER), así como con el aval científico de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).
Ahora Boehringer Ingelheim lleva el mensaje de forma coordinada y simultánea a gran parte del territorio nacional. A lo largo de una semana, alrededor de 50 centros de salud en 15 comunidades de España contarán con gafas de realidad virtual que permitirán a pacientes y profesionales sanitarios sumergirse en una experiencia inmersiva que, a través del vídeo, acerca el día a día de una persona con enfermedad renal crónica y ayuda a comprender de forma clara y visual su estrecha relación con el riesgo cardiovascular, poniendo de manifiesto cómo las enfermedades cardiovasculares y las enfermedades metabólicas pueden influir en el desarrollo de la enfermedad renal crónica.
Con relación a esta iniciativa, Arantxa García, directora de medicina de la franquicia cardiovascular, renal y metabólica de Boehringer Ingelheim, señala que “nuestro objetivo es contribuir a una mayor comprensión de una enfermedad que sigue siendo poco conocida y que, en muchas ocasiones, se percibe como compleja o lejana para la ciudadanía. A través de herramientas innovadoras como la realidad virtual, buscamos facilitar la visualización de cómo la enfermedad renal crónica impacta en el organismo y de su estrecha relación con otras patologías, reforzando la concienciación sobre la importancia de la detección precoz y de una visión integral de la salud.“
Realidad virtual para sensibilizar sobre la ERC y su relación con las enfermedades cardiovasculares
La experiencia de realidad virtual, distribuida en alrededor de 50 centros sanitarios y hospitales de España, permite a los participantes conocer de forma inmersiva el impacto de la enfermedad renal crónica y comprender la profunda interconexión entre la ERC y las enfermedades cardiovasculares, una relación de especial relevancia si se tiene en cuenta que las personas con ERC presentan un riesgo elevado de padecer enfermedad cardiovascular (ECV), incluso en las fases tempranas de la enfermedad renal crónica.
La incidencia de ECV en los pacientes con ERC es elevada y, al mismo tiempo, la ERC es más prevalente en sujetos con enfermedad cardiovascular (39,8% vs. 14,6% en sujetos sin enfermedad cardiovascular, p < 0,001), una interrelación en la que la presión arterial constituye uno de los determinantes más relevantes de la salud cardiovascular y renal en las poblaciones, lo que contribuye a explicar por qué entre un 42 % y un 53 % de los pacientes con insuficiencia cardíaca también padecen ERC.
“La evidencia científica demuestra que estas patologías no deben abordarse de forma aislada, ya que forman parte de un mismo entramado biológico que se influye mutuamente. Solo desde una visión integral, que tenga en cuenta la interconexión entre el sistema cardiovascular, renal y metabólico, es posible anticipar la aparición de complicaciones, identificar antes a las personas en riesgo y contribuir a una mejor evolución de la enfermedad a lo largo del tiempo”, explica la doctora Isabel Egocheaga Cabello, responsable del Grupo de Trabajo Cardiovascular de SEMG.
En este contexto, la detección precoz se convierte en una herramienta clave, no solo para enlentecer la progresión de la enfermedad renal crónica, sino también para reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares asociadas.
“Desde la perspectiva de las personas que conviven con la enfermedad renal crónica, insistimos en la necesidad de priorizar el diagnóstico precoz como herramienta clave para enlentecer la progresión de la enfermedad. La enfermedad renal puede detectarse en fases iniciales mediante pruebas sencillas y accesibles, como un análisis de sangre y una prueba de orina, que permiten identificar de forma temprana alteraciones en el funcionamiento de tus riñones. Resulta fundamental aumentar la concienciación, facilitar el acceso al diagnóstico temprano y evitar que tus riñones dejen de funcionar” comenta Juan Carlos Julián, director general de ALCER.
Desde la práctica clínica, esta relación se traduce en una oportunidad clave para mejorar el abordaje de los pacientes. “Entender esta interconexión permite identificar antes a los pacientes en riesgo y actuar de forma más temprana, con un impacto directo en su calidad de vida”, añade la doctora Isabel Egocheaga Cabello. En este sentido, iniciativas de concienciación como esta contribuyen a ampliar el conocimiento sobre la enfermedad renal crónica y su estrecha relación con el riesgo cardiovascular, ayudando a trasladar a la población y a los profesionales sanitarios la importancia de una detección temprana y de una visión integral de la salud que tenga en cuenta la interconexión entre los sistemas cardiovascular, renal y metabólico.




