El potencial de la inteligencia artificial en el ámbito de la investigación clínica, el diagnóstico y tratamiento de la osteoporosis, ha sido el tema central de una mesa celebrada en el XVI Congreso de la Sociedad Española de Fracturas Osteoporóticas (SEFRAOS), con la colaboración de Grünenthal.
La mesa se ha celebrado bajo el título ‘Reinventando el Futuro de la profesión sanitaria: IA en Tiempos de Transformación’. Durante el acto, el Dr. Iñigo Etxebarria, jefe de Servicio de Traumatología en el Hospital Alto Deba en Gipuzkoa, ha afirmado que “esta herramienta, que cada vez está más presente en la práctica clínica, ofrece cada día nuevas posibilidades”. No obstante, el facultativo ha puntualizado que, “como en muchos campos de la medicina, las posibilidades de su aplicación, en el ámbito de la osteoporosis, en el futuro son aún “desconocidas””.
En cuanto a los desafíos de los profesionales sanitarios en la aplicación de la inteligencia artificial, dse ha hecho hincapié en la importancia de que los especialistas se adapten y aprovechen los nuevos recursos, contemplando como esencial la formación “ya que es un ámbito en evolución constante que hay que aprovechar”, incide el traumatólogo.
Por su parte, Iñigo de Miguel, investigador IKERBASQUE en la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea, ha indicado que, la aplicación de la IA, en el ámbito sanitario, es bastante amplio: “abarca desde el triaje ordinario o de emergencias hasta el diagnóstico y tratamiento de los pacientes pasando por el uso de IAs generativas para la redacción de historias clínicas, la revisión de artículos o literatura científica, así como la investigación científica en salud y la revisión de la investigación”.
No obstante, ha incidido en la importancia de que los profesionales sanitarios tengan en cuenta los posibles problemas éticos y jurídicos que pueden estar presentes en el uso de la IA: “hay grandes diferencias entre usar IA generativa, como chatGPT para seleccionar información sobre un problema concreto, que utilizar un sistema para decidir un tratamiento. Y tampoco es igual buscar información genérica que introducir en un modelo o sistema la historia clínica de un paciente, que puede dar lugar a problemas en relación al tratamiento de datos personales”.
El experto ha señalado también que, en el momento de emplear la IA para asuntos como la investigación o la traducción, es necesario tener mucho cuidado con la confidencialidad. Por último, alude a la dificultad de explicar las decisiones basadas en IA y aquellas relacionadas con los sesgos. Por ello, es necesario contar con los responsables de los centros sanitarios a la hora de decidir qué herramientas se van a emplear.




