Los voluntarios de la ONG Músicos por la Salud, que colabora con 76 hospitales, ayudan a los pacientes que están recibiento un tratamiento de quimioterapia en ese momento tan difícil.
Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, que se celebra el 4 de febrero, la ONG Músicos por la Salud defiende el papel de la música en directo como herramienta de acompañamiento emocional para pacientes oncológicos en hospitales de día y unidades de quimioterapia de toda España.
A través de sus intervenciones musicales, los voluntarios y músicos de Músicos por la Salud acceden a salas de hospitales de día, espacios de tratamiento y unidades oncológicas, llevando la música hasta el propio lugar donde los pacientes reciben la quimioterapia. Casi 610.000 personas se han beneficiado ya de estas actuaciones, que buscan aliviar la ansiedad, reducir el estrés y humanizar la experiencia hospitalaria.
“La música no elimina la enfermedad, pero sí puede cambiar cómo se vive ese momento. En una sala de quimioterapia, una canción puede ofrecer consuelo, distraer del miedo o simplemente recordar a la persona que sigue siendo mucho más que un paciente”, explica Guillermo Giner, presidente de Músicos por la Salud.
Uno de los ejemplos más significativos de este impacto se produjo durante la visita de la cantautora Rozalén, artista comprometida con la ONG, que participó en una intervención musical en el madrileño Hospital de la Paz mientras numerosos pacientes recibían quimioterapia. Para muchos de ellos, escuchar música en directo durante el tratamiento supuso una pausa emocional, un momento de conexión y cercanía en medio de un proceso especialmente vulnerable.
“La música crea un vínculo inmediato. No hace falta explicar nada: una canción conecta directamente con las emociones. Vemos a pacientes que entran tensos o preocupados y, poco a poco, se relajan, sonríen o incluso se emocionan. Eso tiene un valor enorme”, añade Guillermo Giner.
Diversos estudios han demostrado que la música puede contribuir a reducir los niveles de ansiedad, mejorar el estado de ánimo y favorecer una actitud más positiva ante los tratamientos médicos, efectos especialmente relevantes en el ámbito oncológico. En este sentido, iniciativas como las de Músicos por la Salud refuerzan la importancia de una atención sanitaria más humana, que tenga en cuenta no solo el tratamiento físico, sino también el bienestar emocional de las personas.
En este Día Mundial contra el Cáncer, Músicos por la Salud reivindica la música como una herramienta sencilla, accesible y profundamente humana para mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer, y anima a seguir integrando iniciativas culturales en los entornos sanitarios.
Los microconciertos de Músicos por la Salud son sesiones breves, de 45 minutos, cercanas y participativas, con repertorio emocionalmente significativo que eligen las propias personas. La metodología está validada científicamente y los estudios demuestran que los microconciertos mejoran la salud física y psicológica de las personas beneficiarias. 15 sesiones bastan para ver cambios clínicos: 9 de cada 10 mayores de 65 años manifiestan que se sienten mejor; 7 de cada 10 personas sienten que mejora su salud física y 3 de cada 10 trasladan menor soledad y mayor conexión social.




