La vacunación durante el embarazo se consolida como una herramienta fundamental para proteger tanto la salud de la mujer como la del recién nacido frente a infecciones respiratorias y víricas que pueden resultar especialmente graves en los primeros meses de vida, como la gripe, la tosferina o el virus respiratorio sincitial (VRS).
Durante la gestación, el organismo materno experimenta cambios que pueden aumentar la vulnerabilidad ante determinadas enfermedades. Al mismo tiempo, los recién nacidos presentan un sistema inmunitario inmaduro y todavía no pueden recibir muchas de las vacunas incluidas en el calendario infantil. En este contexto, los anticuerpos transferidos de la madre al bebé a través de la placenta y posteriormente mediante la lactancia actúan como una primera defensa inmunológica.
Los expertos destacan que la inmunización materna permite reducir significativamente hospitalizaciones y muertes en lactantes. En el caso de la tosferina, la vacunación de la madre ha demostrado ser una medida eficaz para proteger al bebé en sus primeros meses de vida, una etapa en la que esta enfermedad puede resultar mortal.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de Sanidad en España recomiendan la vacunación durante el embarazo como medida preventiva, y han señalado en varias ocasiones la importancia de reforzar la inmunidad de los lactantes a través de la madre. Según la OMS, el VRS —principal causante de bronquiolitis— provoca cada año cerca de 100.000 muertes y más de 3,6 millones de hospitalizaciones en niños menores de cinco años, especialmente en países en vías de desarrollo.
En España, las autoridades sanitarias recomiendan tres inmunizaciones clave durante la gestación: la vacuna de la gripe estacional, la vacuna frente a la difteria, el tétanos y la tosferina (dTpa) a partir de la semana 27, y la vacuna frente a la COVID-19 con tecnología de ARNm. Además, la OMS aconseja la vacunación materna frente al VRS en el tercer trimestre, con el objetivo de transferir anticuerpos protectores al bebé desde el nacimiento.
Coincidiendo con el Día Mundial de la Obstetricia y la Mujer Embarazada (31 de agosto), especialistas subrayan la importancia de seguir impulsando estas estrategias preventivas. La vacunación en el embarazo, insisten, no solo protege a la madre frente a complicaciones de ciertas infecciones, sino que crea un “escudo inmunológico” que resguarda al recién nacido en los primeros meses de vida, cuando aún no puede generar defensas propias.