En esta entrevista, Susanna Colomer nos cuenta cómo fue el proceso de compraventa con CarbonellFarma de la farmacia situada en Castellfollit de la Roca (La Garrotxa, Girona), los retos de recuperar una farmacia cerrada y la acogida de los vecinos ante esta nueva etapa llena de ilusión y propósito.
Hace un año, el pequeño municipio de Castellfollit de la Roca, en la comarca de La Garrotxa, se quedó sin farmacia. El cierre de su única botica dejó a los vecinos sin un servicio sanitario esencial y generó una gran preocupación en el pueblo.
Hoy, sin embargo, la historia tiene un final feliz. Gracias al trabajo conjunto de CarbonellFarma y la farmacéutica Susanna Colomer, la farmacia de Castellfollit ha vuelto a abrir sus puertas. Una reapertura que no solo supone la recuperación de un negocio, sino también la revitalización de un servicio básico para la comunidad rural y un ejemplo del compromiso de los profesionales farmacéuticos con la salud y la cercanía.
¿Podría presentarse brevemente y contarnos qué le motivó a apostar por la farmacia de Castellfollit de la Roca?
Soy Susanna Colomer, de Olot, licenciada en Farmacia en el año 1999. Profesionalmente, siempre me he dedicado a la industria, concretamente en el ámbito del marketing y las ventas. Pero, desde siempre, mi vocación de farmacéutica ha estado en la primera línea sanitaria, el contacto con la gente, intentando aconsejar a amigos, familiares y siempre con el “gusanillo” de algún día poder tener una farmacia y ser yo la farmacéutica titular.
Sin venir de una saga de farmacéuticos, ni tener familiares con farmacia, es muy difícil poder optar a la compra de una, pero se dieron todas las circunstancias y así sucedió con la de Castellfollit; cerca de casa, óptimo momento personal y profesional para mí y aquí estoy, feliz con mi farmacia.
¿Cómo llegó a CarbonellFarma y qué le ayudó a ver claro el encaje con esta farmacia?
CarbonellFarma es la empresa que se encargaba de la gestión y todos los trámites de venta de la farmacia de Castellfollit. En seguida, el propietario ya me puso en contacto con ellos y desde el primer momento hubo “química” y vimos que la farmacia era para mí. Situación, tamaño, mi forma de ser… todo encajaba.
En la negociación y la valoración del negocio, ¿qué le aportó más tranquilidad del acompañamiento de CarbonellFarma?
Absolutamente todo. La claridad a la hora de explicarme cada detalle, teniendo en cuenta que yo venía de otro sector y para nada estaba familiarizada con el mundo de la oficina de farmacia. Sentirme acompañada en todo el proceso, visitar la farmacia, situarme en todo lo básico, ponerme en contacto con los diferentes mayoristas y con gestorías especializadas en el sector, ayudarme con todos los trámites, etc.
En la parte jurídica, financiera y de licencias, ¿hubo algún trámite especialmente complejo? ¿Cómo se resolvió?
Todo fue fenomenal, firmamos arras y en pocos meses se concretó todo.
¿Qué se encontró al llegar (local, equipamiento, stocks, sistemas) y qué priorizó para reabrir?
La farmacia llevaba cerrada 13 meses, por lo que se tenía que revisar el poco stock que había, retirar todos los productos caducados, hacer pedido inicial no solo de medicamentos sino de parafarmacia y todo lo que es venta libre, escoger con qué mayorista y laboratorios trabajar, comprar ordenador nuevo, renovar licencias del programa de gestión y familiarizarme con él y con el día a día de la farmacia. Además, toda la fachada estaba muy deteriorada, así como la cruz, aunque ya lo hemos arreglado.
Aquí, y en todo el proceso, también fue clave Marina Pararols, la farmacéutica adjunta y que ya había estado en la farmacia de Castellfollit durante 13 años antes del cierre. Ella me ha enseñado todo el funcionamiento de la farmacia y el programa de gestión, conocía a toda la gente del pueblo y a los pacientes. Sin duda, ha sido y es una pieza clave en el éxito no solo de la operación sino del día a día de la farmacia.
¿Cuánto tiempo pasó desde la decisión de compra hasta abrir la puerta al primer paciente?
La decisión fue tomada en julio y abrimos el 4 de noviembre. Y el día 8 de noviembre fue la inauguración, todo un éxito.
¿Cuál fue su estrategia para dar a conocer la reapertura?
Los habitantes del pueblo ya veían movimiento semanas antes cuando estábamos trabajando en la reapertura, por lo que ya sabían que se iba a volver a abrir la farmacia. Además, los medios de comunicación locales y de ámbito catalán hicieron difusión en diarios, entrevistas por radio y también en TV Olot, además de la difusión por redes sociales, a través de nuestra web y del Instagram de la farmacia.
¿Qué servicios han incorporado o potenciado (crónicos, SPD, dermo, nutrición, consejo farmacéutico, entrega a domicilio/teleasistencia)?
En general, intentamos dar un buen servicio profesional, próximo y humano. Además de consejo farmacéutico, ofrecemos el servicio de SPD, al que se han adherido algunos pacientes, y entregamos a domicilio, a lo que se acogen sobre todo los ancianos. Intentamos estar al servicio del pueblo.
¿Cómo recibió la población la reapertura? ¿Recuerda algún momento o comentario?
Todos estaban muy, muy contentos, y acudieron a la fiesta de inauguración, incluido el alcalde; fue un momento muy especial y emotivo también para mí a nivel personal y profesional. Ver el respaldo, apoyo y confianza de todos mis seres queridos y del pueblo fue y sigue siendo único. Estoy encantada y desde el primer momento me han hecho sentir una más del pueblo.
En su opinión, ¿qué ha cambiado en la vida del pueblo al recuperar su farmacia?
Ha sido especialmente importante para las personas mayores que no se podían desplazar a otras localidades para acudir a una farmacia y no contaban con esta figura de primera línea sanitaria, no tenían a quién acudir antes de ir al doctor/a. En un pueblo, ejercemos también un papel de compañía, de persona confidente, lo que te hace valorar más aún nuestra profesión. Con la reapertura, todo esto se ha recuperado y es enriquecedor por ambas partes.
Sin embargo, quiero comentar que, durante algunos de los más de doce meses que la farmacia estuvo cerrada, tuvieron una “farmaciola” (que dependía de la farmacia del pueblo más cercano) y que les fue de gran ayuda.
A nivel de gestión, ¿qué decisiones han sido clave para la sostenibilidad del proyecto?
Asegurar la viabilidad de la compra con un buen análisis de cada uno de los gastos tanto fijos como variables, gestionando muy bien el stock desde un buen inicio y escogiendo a todos los proveedores y laboratorios con los que trabajar, con la incertidumbre de si después de un año cerrada la gente y los pacientes volverían o bien ya habrían adquirido el hábito de ir a otra farmacia.
¿Qué le diría a un farmacéutico que esté valorando recuperar una farmacia en un entorno rural?
¡Que no se lo piense ni un minuto! Que merece la pena sin duda.
¿En qué momento del camino el apoyo de CarbonellFarma le resultó más útil? ¿Qué destacaría del acompañamiento posventa?
En todo momento. Me generaron confianza, conocimiento del sector, me ayudaron en todo, ¡y siguen allí!




