Pocos saben que el olor corporal puede ser un signo de desequilibrio en la salud o en el bienestar emocional. Aunque el sudor en sí es inodoro, el mal olor aparece cuando el cuerpo refleja alteraciones hormonales, estrés, ansiedad o incluso hábitos de alimentación poco saludables.
Mientras los productos de cuidado personal en el ámbito de la bromhidrosis (mal olor corporal) suelen centrarse en mitigarlo o enmascararlo, cada vez más investigaciones apuntan a que nuestro olor corporal puede ser un indicador clave de lo que ocurre en nuestro organismo.
«Pocos se dan cuenta de que un sudor con mal olor no siempre es solo un problema de higiene», explica Andrea Domínguez, farmacéutica y fundadora de Nu e Cru. «Puede ser un aviso de que la mente y el cuerpo no están en equilibrio, o que nuestra dieta y descanso no están siendo adecuados. Es decir: el cuerpo huele porque algo no va bien. Taparlo con fragancias o bloquear el poro no es la solución».
La conexión cuerpo-mente y el olor corporal
El estrés y la ansiedad elevan los niveles de cortisol, lo que provoca un sudor más cargado y con un olor más intenso. La falta de sueño profundo, los alimentos ultraprocesados o excesivamente condimentados y hábitos de vida poco equilibrados pueden potenciar este efecto, afectando la confianza y la autoestima.
El tipo de olor también puede aportar pistas sobre lo que sucede en el organismo:
- Olor similar al amoníaco: puede estar relacionado con problemas renales debido a la acumulación de productos de desecho. Mantenerse hidratado y seguir una dieta rica en verduras de hoja verde y bayas puede favorecer la función renal.
- Olor agrio o avinagrado: podría ser un signo de estrés y ansiedad. El exceso de sudor y los cambios en el pH corporal generan este olor. Técnicas como la meditación o el yoga ayudan a regularlo.
- Olor dulce o afrutado: puede indicar niveles elevados de azúcar en sangre o cetosis por falta de hidratos de carbono. Una dieta equilibrada y el control metabólico son fundamentales.
- Olor a pescado: especialmente en mujeres, puede estar asociado a vaginosis bacteriana. Se recomienda una correcta higiene íntima y valoración médica si persiste.
- Olor a humedad o moho: suele deberse a exceso de humedad en la piel, favoreciendo la proliferación de hongos o bacterias.
Nu e Cru: volver a lo natural para cuidar el cuerpo y la piel
Consciente de esta relación, Andrea Domínguez, junto a su marido Sindo Fernández, han desarrollado Nu e Cru, una línea de desodorantes naturales y geles botánicos hechos en Galicia que respetan la microbiota de la piel y neutralizan el olor sin bloquear la transpiración.
Ambos detectaron este desconocimiento en su experiencia diaria. «Cuando alguien venía buscando un producto porque había empezado a oler, le hacíamos cuatro preguntas básicas: ¿duermes bien? ¿cómo te alimentas? ¿bebes agua? ¿qué nivel de estrés tienes? Y prácticamente nadie lo relacionaba con el olor corporal». «La mayoría de los desodorantes no eliminan el olor, eliminan el sudor. Y hay una gran diferencia», añade Andrea.
La propuesta de Nu e Cru reivindica el cuidado personal como un acto de autocuidado holístico. «Cuidar nuestro olor corporal no es solo cuestión de estética: es un reflejo de cómo tratamos nuestro cuerpo y nuestra mente», concluye Andrea, farmacéutica. «Con pequeños cambios en alimentación, descanso y cuidado personal, podemos sentirnos frescos, confiados y en equilibrio».
Su patente, CareMag D®, es un complejo de magnesio de grado farmacéutico que actúa sobre la verdadera causa del olor corporal: las bacterias que lo producen. Al neutralizar el entorno que necesitan para sobrevivir, elimina el olor desde la raíz. Sin aluminio. Sin alteraciones hormonales. Sin bloquear los poros.




