La falta de hierro en adolescentes suele pasar desapercibida porque síntomas como el cansancio, el bajo estado de ánimo, la palidez o la caída del cabello se confunden con el desgaste propio del crecimiento y la exigencia académica.
En esta etapa de la vida el organismo necesita refuerzo extra, ya que la falta de este mineral no siempre es evidente. De hecho, es muy común que la ferropenia, o descenso de los niveles de hierro, se produzca sin que llegue a existir todavía una anemia.
En un reciente estudio1, se pone de manifiesto que este déficit de hierro puede tener consecuencias importantes en una etapa tan crítica para el desarrollo cerebral como es la adolescencia. En sus resultados se muestra que niveles bajos de hierro se asocian con una menor concentración de este mineral en el cuerpo estriado, una región implicada en funciones cognitivas y emocionales, así como con alteraciones estructurales y funcionales del cerebro. Este impacto es especialmente relevante en las chicas, cuyas necesidades de hierro aumentan de forma drástica con la llegada de la menstruación.
Esta evidencia científica confirma que el impacto del déficit de hierro en adolescentes va mucho más allá de la anemia. La investigación demuestra que la ferropenia es frecuente en esta etapa y tiene un impacto clínico relevante incluso antes de que aparezcan signos hematológicos evidentes. Este hallazgo refuerza la idea de que unos niveles bajos de hierro, por sí solos, pueden condicionar el desarrollo cerebral y el rendimiento cognitivo, especialmente en las jóvenes.
Por todo ello, los expertos subrayan la necesidad de ir más allá de la hemoglobina a la hora de realizar el diagnóstico. Otros estudios2 publicados también en JAMA Network Open evidencian que medir la ferritina permite detectar muchos más casos de déficit de hierro, incluso en fases iniciales, lo que facilita una intervención precoz. Este enfoque resulta especialmente relevante en adolescentes, donde las necesidades aumentan y los síntomas pueden ser inespecíficos.
Ante esta situación, los especialistas coinciden en la importancia de actuar cuanto antes para recuperar los niveles de hierro y prevenir su impacto en el bienestar físico y cognitivo de los adolescentes. Una estrategia adecuada, que combine una dieta equilibrada con soluciones específicas adaptadas a esta etapa, resulta clave para cubrir este aumento en las necesidades de hierro. Además, contar con opciones que faciliten la adherencia al tratamiento es fundamental, especialmente cuando ya existe un déficit o el riesgo de desarrollarlo.
Ferrosol Flash: hierro adaptado a los adolescentes
Para dar respuesta a estas necesidades biológicas, Laboratorios Viñas ha desarrollado Ferrosol Flash, formulado con una dosis de Hierro Sucrosomial® (14 mg), vitamina C y vitaminas del grupo B.
Gracias a su tecnología patentada, el Hierro Sucrosomial® va protegido por una doble capa que asegura una absorción óptima y evita las molestias digestivas y el sabor metálico, factores que suelen causar el abandono de otros suplementos. Además, su formato bucodispersable permite su toma sin necesidad de agua y en cualquier momento del día.
Concretamente, el hierro contribuye a la función cognitiva normal, al metabolismo energético normal, a la formación normal de glóbulos rojos y de hemoglobina, al transporte normal de oxígeno en el cuerpo, al funcionamiento normal del sistema inmunitario y ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga.
La vitamina C, que ayuda a la absorción del hierro, contribuye, además, al funcionamiento normal del sistema inmunitario durante el ejercicio físico intenso y después de este y del sistema nervioso, además de ayudar a disminuir el cansancio y la fatiga. Contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo.
Por su parte, las vitaminas del grupo B presentes en Ferrosol flash contribuyen significativamente al proceso de eritropoyesis (producción de glóbulos rojos). Una carencia de algunas de estas vitaminas puede ser una causa directa de determinadas condiciones anémicas. Las vitaminas del grupo B también tienen una importancia fundamental en el metabolismo energético, en la síntesis de proteínas y en la función de las células nerviosas.
Además, el ácido pantoténico ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga y contribuye al rendimiento intelectual normal; el ácido fólico ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga, contribuye a la función psicológica normal y a la formación normal de células sanguíneas y al funcionamiento normal del sistema inmunitario; y la biotina contribuye al metabolismo energético normal, a la función psicológica normal y al funcionamiento normal del sistema nervioso.
“Cuidar los niveles de hierro durante la adolescencia es fundamental para acompañar adecuadamente una etapa de intensos cambios físicos, hormonales y cognitivos. Detectar a tiempo el déficit, incluso cuando no hay anemia, y abordarlo de forma adecuada puede marcar una diferencia significativa en el bienestar, el rendimiento y la calidad de vida de los jóvenes. Por ello, la concienciación, el seguimiento clínico y el acceso a soluciones adaptadas a sus necesidades se convierten en elementos clave para proteger su salud presente y futura”, destacan desde Laboratorios Viñas.
1 Fiani D, Kim JW, Hu M, et al. Iron deficiency without anemia and reduced basal ganglia iron content in youths. JAMA Netw Open. 2026;9(1):e2835510. doi:10.1001/jamanetworkopen.2026.35510: https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2835510
2 Jäger L, et al. Ferritin cutoffs and diagnosis of iron deficiency in primary care. JAMA Netw Open. 2024;7(8):e2425692. doi:10.1001/jamanetworkopen.2024.25692. https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2821953




