La piel de los párpados es muy fina y delicada, por eso, especialmente en esta época del año, debido al frío y a la sequedad del ambiente provocada también por el uso de calefacciones, puede verse afectada por una intensa descamación, sequedad, picor y enrojecimiento.
¿Qué puede provocar la sequedad de los párpados?
Factores ambientales como el frío, el viento y la falta de humedad pueden contribuir a la sequedad de los párpados. El párpado seco y escamoso es una afección más común de lo que parece y, aunque normalmente se debe a causas benignas, si la descamación se prolonga en el tiempo no está de más consultar con un profesional, por si fuera una blefaritis crónica que, si no se trata adecuadamente, puede derivar en ojo seco o infecciones recurrentes.
La piel del párpado es una de las más finas y delicadas del cuerpo, lo que la hace especialmente vulnerable a factores externos como el clima, el maquillaje, las alergias o el uso prolongado de pantallas. Muchas personas experimentan picor y escamitas en los párpados en algún momento de su vida. Se trata de una alteración de la superficie cutánea del párpado, que pierde hidratación, se irrita y comienza a descamarse. Otras causas frecuentes de descamación en los párpados pueden ser:
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Dermatitis de contacto o seborreica por usar cosméticos irritantes. Aparece por un desequilibrio en la flora de la piel.
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Alergias. La piel de los párpados reacciona fácilmente a alérgenos presentes en el aire o productos de higiene y maquillaje.
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Ojo seco. La falta de lágrima de calidad, típica del síndrome de ojo seco, puede contribuir a una mala lubricación del borde palpebral. Esto genera inflamación, que muchas veces se manifiesta como párpado escamoso.
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Uso excesivo de cosméticos o pantallas. Dormir con maquillaje, aplicar productos agresivos o pasar muchas horas frente a pantallas sin parpadear lo suficiente puede favorecer la sequedad en los párpados. Esto altera la barrera cutánea y puede provocar descamación.
Emolienta palpebral: hidrata, protege y repara
Emolienta Palpebral, de Laboratorios Viñas, es una crema con activos hidratantes, calmantes y de acción reparadora, especialmente indicada para la sensible piel de los párpados. Su aplicación restablece la óptima hidratación de la zona afectada, reduce la sensación de picor, favorece la reparación de la piel alterada y elimina el exceso de descamación.
Emolienta Palpebra está especialmente formulada para su aplicación en el párpado y presenta una agradable aceptabilidad galénica, penetrando rápidamente sin dejar residuos. Gracias a sus componentes consigue un efecto hidratante intensivo (ácido hialurónico y glicerina), reparador y protector (ésteres de lanosterol y colesterol y escualano vegetal), así como calmante y antipruriginoso (estearil glicirretinato y bisabolol). No contiene perfume.
¿Por qué la piel se seca con el frío?
La piel tiende a sufrir de sequedad cuando las temperaturas y la humedad bajan. Esto se debe a que el clima frío y seco puede llegar a alterar su film hidrolipídico, la película protectora que constituye una barrera impermeable de defensa ante las agresiones externas y, al mismo tiempo, previene la pérdida de agua por vía transcutánea. Cuando esto sucede, la actividad protectora no puede llevarse a cabo de forma eficaz, por lo que empiezan a aparecer molestias derivadas de la sequedad, como la descamación en los párpados.
Otros factores propios de esta época del año, como el viento y la exposición continua a calefacciones, estufas o chimeneas, también constituyen una agresión a nivel cutáneo y favorecen la deshidratación. Así, cualquier persona es susceptible a sufrir de sequedad cutánea en la región periocular en invierno, pero con mayor intensidad quienes ya padecen de piel seca de forma innata o como consecuencia de una patología cutánea. Las pieles sensibles son especialmente vulnerables a los efectos del frío al tener una barrera cutánea más frágil.




