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Complementos fv 71 farmaventas Existen tres tipos principales que debes conocer: • EPA (Ácido eicosapentaenoico): enfocado principalmente en el sistema circulatorio y la reducción de la inflamación. • DHA (Ácido docosahexaenoico): el componente estructural clave para el tejido cerebral, la corteza cerebral y la retina de los ojos. • ALA (Ácido alfa-linolénico): la variante de origen vegetal, que sirve como combustible básico o precursor. ¿Cómo actúa en el cuerpo? Estas son sus 4 funciones principales. 1. Un potente interruptor antiinflamatorio. La inflamación crónica silenciosa daña los tejidos. El omega-3 actúa bloqueando las citoquinas, que son las proteínas que desencadenan el proceso inflamatorio. Al mismo tiempo, el cuerpo utiliza el EPA y el DHA para producir unas moléculas llamadas resolvinas, que se encargan de “mitigar” la inflamación. Por eso es un gran aliado para reducir el dolor en personas con artritis o para calmar brotes en problemas de la piel como la psoriasis o la dermatitis. 2. Escudo para el sistema cardiovascular. El impacto del omega-3 en el corazón está más que demostrado. En primer lugar, ayuda al hígado a procesar las grasas, lo que se traduce en una bajada drástica de los triglicéridos en sangre. Además, relaja los vasos sanguíneos, lo que contribuye a mantener una presión arterial saludable y reduce de forma notable el riesgo de sufrir arritmias peligrosas. 3. Combustible y estructura para el cerebro. El cerebro humano es, en peso seco, casi un 60% grasa, y una parte enorme de esa grasa es DHA. Este ácido graso rodea las neuronas y facilita la sinapsis, es decir, la velocidad a la que se envían los impulsos eléctricos y la información. Mantener unos niveles óptimos de DHA se asocia con una mejor memoria, menor fatiga mental y un menor riesgo de deterioro cognitivo con el paso de los años. También es vital en la retina para mantener la agudeza visual. 4. El equilibrio con el Omega-6. En la dieta actual consumimos una enorme cantidad de aceites vegetales refinados (girasol, maíz) y alimentos procesados ricos en omega-6. Aunque el omega-6 también es necesario, en exceso se vuelve proinflamatorio. Los expertos señalan que la proporción ideal en el cuerpo debería ser de 4:1 (cuatro partes de omega-6 por una de omega-3). Sin embargo, la dieta moderna se sitúa a veces en un alarmante 20:1. Consumir omega-3 ayuda a equilibrar esta balanza, previniendo el endurecimiento de las arterias (arteriosclerosis). Requerimientos diarios y fuentes: ¿de dónde lo obtenemos? La recomendación general para un adulto sano que no presenta patologías es consumir un mínimo de 250 a 500 mg combinados de EPA y DHA al día. Fuentes animales frente a las vegetales Es fundamental entender que no todos los omega-3 se absorben igual. El EPA y el DHA se encuenOmega-3: ¿por qué es tan importante? “ Existen tres tipos principales de omega-3 que debes conocer: EPA (Ácido eicosapentaenoico), DHA (Ácido docosahexaenoico) y ALA (Ácido alfa-linolénico)”

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