decer una infección urinaria. El sexo femenino es uno de los determinantes principales: la uretra es más corta y se encuentra más próxima al área perineal, lo que facilita la ascensión de bacterias hacia la vejiga. Las relaciones sexuales, especialmente con cambios de pareja o uso de espermicidas, se asocian a un mayor riesgo, y las guías recomiendan interrogar de forma respetuosa sobre este aspecto en mujeres con recurrencias. La menopausia, por la disminución de estrógenos y los cambios en la microbiota vaginal, también incrementa la susceptibilidad. Situaciones de retención urinaria, alteraciones del vaciado vesical y patologías como la diabetes se relacionan con mayor frecuencia de ITU y deben hacer extremar la vigilancia. El papel del farmacéutico en la detección: entrevista breve y dirigida El farmacéutico puede realizar una primera valoración mediante una entrevista breve pero estructurada. Preguntas clave incluyen: cuándo comenzaron los síntomas, si presenta escozor al orinar, si orina con más frecuencia de lo habitual, si ha tenido fiebre, si ha tenido infecciones urinarias previas, si está embarazada o si nota dolor en la zona lumbar o en los costados. Las guías de atención primaria recuerdan que, en una mujer joven con disuria, polaquiuria y urgencia sin flujo vaginal ni fiebre, la probabilidad de cistitis no complicada es muy alta, y que el diagnóstico puede ser fundamentalmente clínico. Este enfoque es trasladable al mostrador: la entrevista breve ayuda a diferenciar una cistitis simple de un posible cuadro más grave y a decidir si se pueden recomendar medidas de autocuidado o si conviene derivar. Cuándo derivar al médico No todos los pacientes con síntomas urinarios deben manejarse solo con autocuidados. El farmacéutico debe recomendar valoración médica en varias situaciones: fiebre superior a 38 °C, dolor lumbar o en los costados, náuseas o vómitos, embarazo, episodios recurrentes, pacientes varones, niños, inmunodeprimidos o síntomas que no mejoran en 48 horas. Estas circunstancias pueden indicar una infección más compleja o una pielonefritis, y las guías de ITU en atención primaria recomiendan una evaluación clínica más completa, con posibilidad de pruebas complementarias y tratamiento antibiótico específico. Ante cualquier duda razonable, la recomendación más segura es derivar para evitar retrasos diagnósticos. Consejo farmacéutico y medidas de autocuidado En cuadros leves sin signos de alarma, el farmacéutico puede recomendar medidas que contribuyen a mejorar los síntomas y favorecer la recuperación, siempre explicando que no sustituyen el tratamiento médico cuando este sea necesario. • Hidratación adecuada: beber suficiente agua favorece el ESPECIAL HIGIENE INTIMA “ La entrevista breve en farmacia permite detectar síntomas compatibles con cistitis y reconocer signos de alarma que requieren derivación médica” 60 farmaventas
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