29 de octubre, Día Mundial del Ictus

29/10/2026
Imagen

El 29 de octubre se conmemora el Día Mundial del Ictus, una fecha impulsada por la Sociedad Española de Neurología (SEN) con el objetivo de concienciar sobre esta enfermedad cerebrovascular, sus síntomas, sus factores de riesgo y la importancia de actuar con rapidez ante sus primeros signos.

El ictus es, en todo el mundo, la segunda causa de muerte y una de las principales causas de discapacidad adquirida en el adulto; y en Europa, es la primera. Según el estudio Global Burden of Disease (GBD), cada año se producen en el mundo casi 12 millones de nuevos casos de ictus y más de 7 millones de fallecimientos, unas cifras que han aumentado alrededor de un 70% en las últimas tres décadas, principalmente por el envejecimiento de la población.

En España, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), cada año se producen unos 90.000 nuevos casos de ictus y más de 23.000 personas fallecen por esta causa. Pero además, más del 30% de quienes sobreviven queda con secuelas que provocan algún grado de discapacidad o dependencia, lo que convierte al ictus en la primera causa de dependencia en el país. Asimismo se calcula que uno de cada cuatro españoles sufrirá un ictus a lo largo de su vida, y que, si no se refuerza la prevención, el número de casos podría seguir aumentando en las próximas décadas debido, sobre todo, al progresivo envejecimiento poblacional.

"Un ictus ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro se interrumpe, ya sea por un coágulo que obstruye una arteria -lo que se denomina ictus isquémico y que supone alrededor del 80% de los casos- o por la rotura de un vaso sanguíneo, lo que da lugar a un ictus hemorrágico. En ambos casos hablamos de una urgencia médica en la que cada minuto cuenta: por cada minuto que pasa sin que la sangre llegue al cerebro se pierden casi dos millones de neuronas y actuar en primeras horas reduce las complicaciones de esta enfermedad”, señala la Dra. Mª Mar Freijo, Coordinadora del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología (GEECV SEN). “Por eso, ante la sospecha de un ictus, es fundamental llamar de inmediato al 112, incluso si los síntomas son leves o desaparecen a los pocos minutos”.

A pesar de su gravedad, la SEN recuerda que solo un 50% de la población española sabría reconocer los síntomas de un ictus: la pérdida brusca de fuerza o sensibilidad en un brazo o una pierna, generalmente en un solo lado del cuerpo; la dificultad repentina para hablar o entender; la pérdida súbita de visión en uno o ambos ojos; y/o un dolor de cabeza muy intenso y repentino, distinto al habitual.

Secuelas del ictus

Con motivo del Día Mundial del Ictus, el equipo de NeuronUP, plataforma digital en el ámbito de la evaluación y la rehabilitación cognitiva, advierte de que algunas de las secuelas más incapacitantes no siempre son visibles.

“Poder caminar o mover los brazos no permite concluir que no existan dificultades cognitivas. Después de un ictus pueden verse afectadas funciones como la atención, la memoria, el lenguaje, la velocidad de procesamiento o la capacidad para planificar y tomar decisiones”, explica Valeria Medina, neuropsicóloga de NeuronUP.

Un ictus se produce cuando se interrumpe el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro por la obstrucción de un vaso o cuando este se rompe y provoca una hemorragia. Además de las alteraciones motoras, después de un ictus pueden aparecer problemas para mantener la atención, procesar información con rapidez, recordar acontecimientos recientes, expresarse o comprender el lenguaje. También pueden verse afectadas las funciones ejecutivas, necesarias para planificar y tomar decisiones, y las habilidades visoespaciales, relacionadas con la interpretación del espacio y la orientación.

“Estas funciones cognitivas dependen de redes cerebrales que trabajan de forma coordinada. Por ello, el daño puede afectar a distintas funciones incluso cuando las alteraciones motoras son poco perceptibles. Factores como salud cerebral previa, estado de ánimo, sueño o determinados medicamentos también pueden influir en el rendimiento cognitivo tras un ictus”, añade Medina.

Detectar estos cambios requiere comparar cómo funcionaba la persona antes y después del ictus. Entre las señales que pueden justificar una valoración especializada están olvidar citas o dosis de medicamentos, tener dificultades para seguir indicaciones, cometer errores nuevos al manejar dinero o necesitar más ayuda para organizar actividades que anteriormente realizaba de forma autónoma y sin dificultad.

Cinco claves para favorecer la recuperación cognitiva

La rehabilitación debe adaptarse a las dificultades, fortalezas y objetivos de cada persona. No existe una única estrategia válida para todos los pacientes ni puede garantizarse una recuperación completa. Sin embargo, desde el equipo de NeuronUP destacan cinco aspectos que pueden formar parte del proceso de rehabilitación y mejorar así el funcionamiento cognitivo de la persona:

1. Trabajar con situaciones de la vida diaria. Elaborar una lista de la compra, organizar una salida o planificar una actividad permite trabajar funciones cognitivas dentro de situaciones con utilidad práctica.

2. Utilizar apoyos para recordar y organizarse. Agendas, alarmas o listas de pasos pueden ayudar a compensar dificultades de memoria o planificación, pero es importante aprender a utilizarlas y practicarlas en situaciones reales.

3. Reducir distracciones y adaptar la dificultad. Realizar una tarea cada vez, trabajar en ambientes tranquilos y utilizar instrucciones simples puede facilitar la participación, ajustando progresivamente los ejercicios a la evolución de cada persona.

4. Favorecer la comunicación. Cuando existen dificultades de lenguaje pueden emplearse imágenes, gestos, palabras escritas o conversaciones sobre temas familiares, al tiempo que los familiares aprenden estrategias que faciliten la interacción.

5. Respetar la fatiga y alternar actividad y descanso. Organizar las tareas en función de la energía disponible también forma parte de la recuperación. El cansancio persistente o los problemas de sueño deben valorarse porque pueden dificultar la participación en la rehabilitación.

REVISTAS

RECOMENDAMOS

Carbonellfarma Experts en Farmacia, S.L.iDermo.com - Accions Promocionals WebFarmaventas - Accions Promocionals WebIndustrial Farmacéutica Cantabria, S.A.Galifarma, S.L.MartiDerm, S.L. - Laboratorio Martí-TorMayoly Spindler España, S.L.Farmaventas - Accions Promocionals Web