BIOSPAIN 2026, que se ha celebrado del 29 de septiembre al 1 de octubre en el Bilbao Exhibition Centre (BEC), se focalizó en su segunda jornada en las oportunidades que ofrecen los biomateriales inteligentes, los sistemas avanzados de liberación de fármacos y las terapias avanzadas para desarrollar tratamientos más precisos y adaptados a cada paciente.
El desarrollo de una medicina de precisión requiere no solo de nuevas moléculas y terapias, sino también de tecnologías capaces de adaptar su administración a las necesidades de cada paciente. En este sentido los biomarcadores inteligentes y los sistemas avanzados permiten controlar dónde, cuándo y cómo actúan los principales activos, abriendo nuevas posibilidades para mejorar la eficacia de los tratamientos y reducir sus posibles efectos adversos.
Para i+Med, la evolución de estas tecnologías resulta especialmente relevante en el desarrollo de una medicina personalizada. “El futuro de la medicina personalizada pasa también por conseguir que los tratamientos se adapten a las características y necesidades concretas de cada paciente. Las tecnologías de liberación controlada permiten modular dónde, cuándo y cómo actúa un principio activo y, combinadas con herramientas avanzadas de diagnóstico y monitorización, pueden contribuir a diseñar terapias cada vez más individualizadas”, señala Amaia Huguet, directora de Operaciones de I+D en i+Med.
La cooperación entre los distintos agentes del ecosistema es fundamental. “La colaboración entre compañías biotecnológicas, centros de investigación, fabricantes y socios especializados desde etapas tempranas es fundamental para reducir riesgos y acelerar el desarrollo”, explica Elena Erroba, directora comercial de 3PBIOVIAN.
La capacidad industrial tiene además un impacto directo en la viabilidad de los proyectos. “Creemos que la capacidad industrial es un elemento esencial para acelerar la llegada de nuevas terapias al mercado. Cuando ciencia, tecnología y fabricación avanzan de forma integrada, es posible reducir riesgos, optimizar tiempos de desarrollo y acercar la innovación a los pacientes de una manera más eficiente”, añade Erroba.
Una vez desarrollada y validada una terapia, el reto se extiende a garantizar su disponibilidad y capacidad de suministro. Para ello, resulta necesaria la colaboración entre la industria, los sistemas sanitarios y las administraciones, así como procesos de evaluación que permitan incorporar las innovaciones de forma ágil, manteniendo las garantías de seguridad y sostenibilidad.
La combinación de tecnologías terapéuticas avanzadas, nuevos sistemas de administración, capacidades industriales y colaboración a lo largo de toda la cadena permite así avanzar hacia tratamientos más precisos y adaptados a cada paciente, al tiempo que se abordan los retos necesarios para que estas innovaciones puedan desarrollarse, fabricarse y llegar a quienes las necesitan.
BIOSPAIN 2026, celebrada bajo el lema “Bioinnovation that clicks”, ha estado organizada por la Asociación Española de Bioempresas (AseBio), en colaboración con la Diputación Foral de Bizkaia, el Gobierno Vasco y Basque Health Cluster (BHC),