• Jabón neutro: lo ideal es usar un jabón neutro o geles específicos para la higiene íntima que respeten el equilibrio de la microbiota natural. 3. El secado es fundamental La humedad es la mejor amiga de los hongos (como la Candida). • Secado minucioso: después de la ducha, hay que asegurarse secar bien todos los pliegues, incluyendo la zona entre el escroto y los muslos, y debajo del prepucio antes de volverlo a cubrir. • Sin frotar agresivamente: usar una toalla limpia y suave dando pequeños toques sería lo ideal. 4. La zona perianal y el escroto • El escroto tiene muchas glándulas sudoríparas. El sudor acumulado aquí, mezclado con bacterias, es lo que genera el mal olor característico. • Limpia siempre de adelante hacia atrás para evitar arrastrar bacterias de la zona anal hacia la uretra. ¿Cuándo consultar al médico? Si bien tener una higiene adecuada es básico para prevenir desequilibrios y mantener el bienestar genital, no debe confundirse con un tratamiento médico. El exceso de limpieza no sustituye el diagnóstico profesional ante la aparición de síntomas inusuales como cambios en el olor, irritación persistente o secreciones atípicas; en estos casos, lo mejor es acudir al ginecólogo/ urólogo para identificar la causa real y recibir el tratamiento que la zona requiera. 1. Alteraciones en el flujo o secreciones • Cambio de color: si el flujo se vuelve grisáceo, amarillento o verdoso. • Textura extraña: si presenta una consistencia similar al requesón (típico de hongos) o es extremadamente espumoso. • Olor fuerte: un olor penetrante, rancio o “a pescado”, que suele indicar una infección bacteriana. 2. Sensación de irritación • Picor persistente: picor constante que no desaparece tras el lavado o que empeora por la noche. • Ardor al orinar: sensación de quemazón (disuria) que puede indicar desde una infección urinaria hasta una ITS. • Dolor en las relaciones: cualquier molestia o dolor punzante durante o después del coito. 3. Cambios físicos visibles • Bultos o llagas: aparición de granitos, verrugas, ampollas o úlceras (aunque no duelan). • Enrojecimiento extremo: inflamación de los labios vaginales o del glande en el hombre. • Sangrado inusual: sangrado fuera del periodo menstrual o después de mantener relaciones sexuales. Un consejo final No permitas que el tabú se interponga en la salud de tus pacientes. Hablar de un tema como la higiene íntima con naturalidad es el primer paso para normalizar el cuidado de una de las zonas más importantes del organismo. “El cuidado de nuestro cuerpo es la habitación donde reside nuestra salud; mantener cada rincón en equilibrio es el primer paso para vivir con plenitud y confianza”. 56 farmaventas ESPECIAL HIGIENE INTIMA
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