Complementos fv 77 farmaventas surgido dudas, errores en la suplementación y una preocupante falta de conocimiento sobre la importancia de su sinergia con la vitamina K2. Desde el mostrador, el farmacéutico tiene la responsabilidad de guiar, educar y pautar correctamente estas vitaminas, especialmente en poblaciones de riesgo como mujeres en peri y menopausia, y deportistas. La epidemia silenciosa del dé cit de Vitamina D A pesar de vivir en un país con abundantes horas de sol, el dé- cit de vitamina D es sorprendentemente común. El estilo de vida moderno, con largas jornadas laborales bajo techo, el uso exhaustivo de fotoprotectores y la práctica de deporte indoor (como el baloncesto, gimnasio o natación cubierta), limitan drásticamente nuestra exposición a los rayos UVB, necesarios para su síntesis endógena. A esto se suma la restricción calórica y de grasas en muchas dietas actuales, lo que di culta la absorción de esta vitamina liposoluble. Desde la farmacia, debemos estar alerta ante las “red ags” o frases de alerta que nos pueden indicar un posible dé cit. Pacientes que re eren fatiga constante, dolores musculares o articulares inespecí cos, debilidad, calambres, un estado de ánimo bajo o tendencia a la depresión, e incluso una mayor frecuencia de infecciones respiratorias, son candidatos a una revisión de sus niveles de vitamina D. Más allá del hueso: un impacto sistémico La vitamina D es fundamental para la absorción del calcio y el mantenimiento de la densidad mineral ósea, previniendo la osteopenia y la osteoporosis. Sin embargo, sus receptores se encuentran en casi todos los tejidos del cuerpo. A nivel muscular, optimiza la contracción y la fuerza, algo crucial para los deportistas. A nivel inmunológico, modula la respuesta defensiva. Además, tiene un papel protector en la salud renal, cardiovascular y está estrechamente ligada a la síntesis de neurotransmisores que regulan el estado de ánimo. En el ámbito deportivo, mantener niveles óptimos no solo previene lesiones por estrés óseo, sino que mejora la recuperación muscular y el rendimiento general. En disciplinas con alta prevalencia de impacto, como el baloncesto o el atletismo, un dé cit de vitamina D multiplica el riesgo de fracturas. Vitamina D y K2: Una sinergia innegociable Uno de los mayores errores en la suplementación con vitamina D es administrarla de forma aislada en dosis altas. Mientras que la vitamina D incrementa la absorción de calcio en el intestino, es la vitamina K2 la encargada de dirigir ese calcio hacia donde realmente se necesita: los huesos y los dientes. Sin su ciente vitamina K2, el calcio absorbido puede depositarse “ El farmacéutico debe estar atento a las ‘red ags’ del dé cit de vitamina D: fatiga crónica, dolores musculares inespecí cos, bajo estado de ánimo y mayor susceptibilidad a infecciones”
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