Carlos Aguilar, alumno de la Universidad Politécnica de Madrid, ha sido proclamado ganador nacional del James Dyson Award 2026 por su invento Nitibraid, que aborda el reto de crear implantes vasculares personalizados capaces de adaptarse a la compleja anatomía de cada paciente.
Su innovadora tecnología combina impresión 3D y Nitinol para crear estructuras metálicas ultraflexibles que pueden integrar zonas rígidas y modulables en una misma pieza. Inspirado en la flexibilidad de los tejidos textiles, el proyecto busca hacer posibles tratamientos vasculares más precisos y mínimamente invasivos, mediante una tecnología capaz de fabricar implantes vasculares personalizados y ultradeformables, diseñados para adaptarse a anatomías complejas y facilitar el desarrollo de tratamientos más individualizados.
Los otros dos finalistas han sido: Nitritrack, de Sara Fernández, alumna de la Universidad Politécnica de Cataluña, que nace para hacer que la medición del óxido nítrico sea más objetiva, sencilla y fácil de seguir en el tiempo; y Prometheus, una solución energética modular basada en una fuente beta, pensada para mantener activos pequeños satélites y vehículos espaciales durante años sin depender de la luz solar.
NitiBraid utiliza impresión 3D de Nitinol y un algoritmo de diseño que crea estructuras inspiradas en tejidos y trenzados. Esta arquitectura permite controlar localmente características como el grosor, el espaciado y la geometría de las fibras, consiguiendo estructuras mucho más deformables.
Busca solucionar una de las principales limitaciones del Nitinol fabricado mediante impresión 3D: su menor capacidad de deformación y recuperación elástica respecto al Nitinol (una aleación conocida por su superelasticidad y memoria de forma, propiedades que la convierten en un material especialmente atractivo para aplicaciones médicas) producido mediante métodos convencionales.
En lugar de modificar únicamente las propiedades del material, NitiBraid utiliza la arquitectura y el diseño para modificar su comportamiento mecánico. Así puede combinar zonas rígidas y flexibles y adaptar las propiedades de la estructura a cada aplicación.
“Para mí, ganar el James Dyson Award es una recompensa inmensa a todo el esfuerzo y sacrificio que ha significado mi doctorado y la prueba de que una ciencia sin transferencia carece de sentido. El conocimiento debe salir de los laboratorios para resolver problemas reales. Crear DeepTech a partir de ciencia puntera es un proceso muy complejo y requiere muchísimo tiempo y dedicación, pero ver que esta tecnología puede llegar a transformar la medicina y la industria causando un impacto positivo en la sociedad confirma que todo el esfuerzo ha valido la pena”, afirma Carlos Aguilar, ganador nacional del premio James Dyson Award.
“El respaldo del James Dyson Award valida nuestra tecnología, dándonos el altavoz y la confianza necesarios para abrir puertas y acelerar el salto de este invento al mercado”, añade Carlos Aguilar.
NitiBraid, junto con los dos finalistas, pasará a la siguiente fase del James Dyson Award. Los 20 finalistas internacionales se darán a conocer el 14 de octubre, tras haber sido seleccionados por un equipo global de ingenieros de Dyson, y los ganadores mundiales se anunciarán el 4 de noviembre, elegidos por el propio James Dyson.