El Consejo General de Colegios Farmacéuticos ha presentado en Madrid el libro “El Valor de la Farmacia. Una perspectiva social y sanitaria”. Una obra en la que han participado más de 60 personalidades, entre ellas, ministros de Sanidad, consejeros de Estado y de Sanidad y representantes de instituciones sanitarias y de organizaciones de pacientes, que han compartido en estas páginas sus reflexiones sobre el papel de la farmacia y el valor que aporta a los ciudadanos.
El libro se ha dado a conocer en el marco de una jornada organizada por el Consejo General, inaugurada por César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS) y Farmacia del Ministerio de Sanidad, y Jesús Aguilar, presidente del Consejo General.
César Hernández ha enfatizado que “la farmacia es proximidad y confianza” y Jesús Aguilar ha puesto en valor el trabajo de los 81.000 farmacéuticos colegiados que desarrollan su labor en múltiples ámbitos.
Tras el acto inaugural, se han celebrado dos mesas redondas en las que se ofreció la visión institucional y la perspectiva de los agentes del sector sobre el valor sanitario y social de la farmacia.
La mesa de diálogo titulada “Visión institucional del valor sanitario y social de la farmacia” ha contado con la participación de Alfonso Alonso, exministro de Sanidad; Silvia Calzón, exsecretaria de Estado de Sanidad; José Javier Castrodeza, exsecretario general de Sanidad y Consumo; José Manuel Miñones, exministro de Sanidad, y José Martínez, exsecretario general de Sanidad y Consumo.
Alfonso Alonso ha aprovechado su intervención para hacer una defensa del modelo español de farmacia, cuyo eje central es el profesional farmacéutico. “Un profesional que transmite seguridad y es garantía de cercanía por su capilaridad”.
Esta opinión es compartida por José Javier Castrodeza para quien la farmacia es un pilar estratégico del Sistema Nacional de Salud (SNS). “Que dos millones de personas vayan a un establecimiento sanitario, como ocurre en la farmacia cada día, es para el SNS un valor extraordinario, como también lo es que esos establecimientos tengan profesionales altamente cualificados y con una formación siempre actualizada”, ha remarcado.
Mirando al futuro, Castrodeza ha defendido que el farmacéutico se tiene “que integrar en la estructura de toma de decisiones en materia de salud. Y esto se debe exigir a las autoridades sanitarias”.
También lo cree Silvia Calzón, que atribuye a la farmacia conceptos como “capacidad, confianza y cohesión territorial y social”. Para la ex secretaria de Estado de Sanidad, que ha recodado el papel esencial de las farmacias durante las crisis vividas, “la farmacia no debe ser vista como un recurso de emergencia sino que debe integrarse de forma sistemática para poder anticiparnos y prepararnos”. Y ha añadido: “Hay que saber aprovechar el tesoro y el capital del farmacéutico porque cuando la ciudadanía, los profesionales sanitarios y las instituciones compartimos información rigurosa tomamos mejores decisiones”.
De integración de la farmacia ha hablado también José Manuel Miñones. “Debemos mejorar el servicio que presta la farmacia y ampliarlo más allá de la prevención y la educación sanitaria. La farmacia debería estar integrada en las estrategias de la atención primaria”.
El ex ministro de Sanidad ha tenido unas palabras de reconocimiento para las farmacias rurales: “Los farmacéuticos rurales son las personas de contacto del pueblo, son un recurso frente a la soledad, reducen las desigualdades y fijan población”.
El ex secretario de Estado de Sanidad, José Martínez Olmos, ha apuntado que la imagen de la farmacia está más que consolidada pero, entiende, que hay que explotar todo su potencial. “Uno de los problemas de los sistemas de salud es la cronicidad y la polimedicación ante los que hay que intervenir y la incorporación del farmacéutico es fundamental”. Como fundamental sería, en su opinión, que la farmacia tuviera presencia en la Agencia Estatal de Salud Pública, que está comenzando su andadura.
Alfonso Alonso ha subrayado otro aspecto importante respecto a la inteligencia artificial: “Frente al auge de la IA tenemos que defender unos valores, defender la dignidad de las personas y proteger el factor humano y esto es un reto también para las farmacias”.
La jornada también ha albergado otra mesa para aportar la visión de los agentes del sector sanitario, en la que han participado como ponentes Tomás Cobo, presidente de la Organización Médica Colegial (OMC); Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP); Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria, y Matilde Sánchez, presidenta de la Federación de Distribuidores Farmacéuticos (FEDIFAR).
Las palabras escogidas por Carina Escobar para referirse a la farmacia han sido accesibilidad, cercanía, escucha activa y empatía y considera que en ese reto de la cronicidad es importante integrar al farmacéutico.
En esta línea, Tomas Cobo ha argumentado que, “ante los retos de la cronicidad y el envejecimiento, todos debemos jugar un papel coordinado y en la prevención, la farmacia juega un papel esencial”.
Para ello, considera que “hay que trabajar juntos con un objetivo común: identificar problemas y buscar soluciones”. Ahora bien, para impulsar esa coordinación el presidente de la OMC ve necesario mejorar la comunicación, ordenarla, y tener una historia clínica compartida en el ámbito que a cada profesional le corresponda.
Matilde Sánchez ha añadido que la farmacia tiene las herramientas para jugar un papel fundamental en el abordaje de la cronicidad y el envejecimiento, pero “debe hacerlo manteniendo su esencia: la cercanía y la humanidad”.
En esta mesa también se ha hablado del acceso a la innovación farmacológica, un tema que ha expuesto Fina Lladós. Sobre este asunto, ha afirmado: “Hay mucha innovación que, por diferentes motivos, se ha quedado en la dispensación hospitalaria, pero que podría estar en la farmacia comunitaria para evitar traslados del paciente al hospital”. Para la presidenta de Farmaindustria, en estos casos, “el farmacéutico puede aportar mucha información por el conocimiento que tiene del paciente”.
Carina Escobar también tiene esta visión. “La innovación debe ser cercana y es importante que el paciente acceda a esa innovación desde una dispensación de proximidad, que debe ir acompañada de una información profesional ofrecida por un farmacéutico con el que se pueda interactuar”.