nariz y la boca, aunque también puede producirse en los dedos cuando hay un pequeño corte o un padrastro. La propagación es rápida, por lo que se recomienda que, al mínimo signo, se acuda al pediatra para realizar un diagnóstico. • Molusco: dentro de las infecciones víricas, esta es de las más contagiosas. Aparece en forma de pequeñas pápulas que en el centro tienen un pequeño hundimiento. Suelen resolverse de manera espontánea y desaparecer, pero también pueden estar ahí durante meses. • Verrugas: son causadas por el virus del papiloma humano y también suelen ser frecuentes en la infancia. Se pueden tomar medidas preventivas para no contagiarse, especialmente ahora en verano, como el uso de calzado en las piscinas, duchas o vestuarios públicos. Urticaria y reacciones alérgicas La urticaria se caracteriza por la aparición de pequeños habones rojizos que producen mucho picor. La localización de la urticaria en el cuerpo varía con frecuencia y aparece de manera muy rápida. En la infancia, estas urticarias pueden estar relacionadas con un proceso de infección vírico, con la toma de alimentos, medicamentos o incluso causas desconocidas. En principio, la aparición de la urticaria no se relaciona con episodios graves, al contrario, incluso desaparecen solos sin necesidad de tratamiento, pero es importante conocer los signos de alarma. Esos signos serían, junto con la urticaria, dificultad respiratoria, hinchazón de labios y lengua y mareos. Todo ello podría indicar una reacción alérgica grave. Sudamina o miliaria La sudamina, también conocida como sarpullido por calor, es un problema cutáneo que aparece con más frecuencia en los lactantes y bebés, sobre todo en los meses de calor. Se produce por la obstrucción de los conductos de las glándulas sudoríparas del bebé, lo que va a provocar que el sudor no se elimine de la manera correcta y quede acumulado en las diferentes capas de la piel. Esto tiene lugar por dos razones: la inmadurez de las glándulas sudoríparas en los primeros años de vida y por el exceso de abrigo por parte de los padres. Los signos de la sudamina se presentarán de diferente forma dependiendo de la zona en la que se produzca la obstrucción. • Miliria cristalina: son pequeñas vesículas transparentes en la superficie de la piel, sin presentar inflamación ni prurito. • Miliria rubra: esta sería la forma más frecuente. Se produce la aparición de pequeñas pápulas rojizas que sí van acompañadas de picor e incluso sensación de escozor. • Miliria profunda: de los tres tipos de presentaciones, esta es la menos habitual. Se manifiesta con pápulas del color de la piel porque la obstrucción se ha producido a niveles más profundos de la misma. Lo normal es que las zonas donde aparezcan las pequeñas vesículas sean donde haya mayor sudoración o áreas donde exista mucho roce, como cuello, axilas, pliegues de rodillas y codos, espalda e ingles. “La sudamina, también conocida como sarpullido por calor, es un problema cutáneo que aparece con más frecuencia en los lactantes y bebés, sobre todo en los meses de calor” 75 farmaventas ESPECIAL PEDIÁTRICO AFECCIONES CUTÁNEAS
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