Ingredientes fv 79 farmaventas • Destilación: para obtener aceites esenciales. Todos estos principios activos de origen natural se han ido incorporando al mundo de la dermocosmética en cremas, sérums, limpiadores, fotoprotectores y productos capilares. Propiedades de los extractos vegetales - Acción antioxidante Una de las propiedades más importantes de los extractos vegetales, y a la vez más demandada, es el poder antioxidante. El estrés oxidativo es el daño que producen en las células los radicales libres. Ese daño puede manifestarse de diferentes formas, una de ellas es el envejecimiento de la piel. Para poder combatir ese envejecimiento, necesitamos un compuesto cuya acción sea antioxidativa. Esa sería la propiedad de los extractos que obtenemos del té verde, de la uva, el romero o la granada, que son ricos en polifenoles y flavonoides. Neutralizan la acción de los radicales libres y, de esta manera, protegen a la célula evitando esos daños. - Acción antiinflamatoria y calmante Las pieles con patologías como la dermatitis, el acné o la rosácea, necesitan cosméticos que incluyan en su formulación compuestos con acción antiinflamatoria y calmante. Dos plantas clásicas que se usan en estos casos y que todos conocemos son la caléndula y la manzanilla. Sus principios activos ayudan a reducir las rojeces, la irritación y proporcionan sensación de calma en la piel. Otro clásico, que sin duda conocemos, es el aloe vera, planta de la que podemos destacar su capacidad hidratante y reparadora, además de sus propiedades cicatrizantes. - Efecto hidratante y reparador El cuidado básico de la piel reside en una buena hidratación. Haciendo solo ese paso, ya tenemos mucho ganado. Algunos de los extractos vegetales que se utilizan para la hidratación refuerzan la barrera cutánea de la piel y favorecen la retención de agua. El uso de la avena está tan extendido en dermocosmetica reparadora e hidratante porque los compuestos que podemos obtener de ella, como son los beta-glucanos y los lípidos, no solo tienen propiedades emolientes y protectoras, sino que también actúan sobre la sequedad y el picor de la piel. En este apartado también podemos incluir aceites vegetales como el aceite de jojoba, argán y la famosa rosa mosqueta, que aportan ácidos grasos esenciales que regeneran la piel y aumentan su elasticidad. De sobra es sabido que, si tienes una cicatriz, la mejor manera de tratarla es con rosa mosqueta. Esto se debe a su alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados y vitamina A, que se encargan de activar la renovación celular, de manera que mejoran la apariencia de arrugas y cicatrices. - Actividad seborreguladora y antimicrobiana Las pieles grasas o con tendencia acnéica necesitan productos que puedan regular esa sobreproducción de grasa. Necesitan activos que, además de tener esa propiedad, también sean capaces de limitar el crecimiento bacteriano. Los extractos más usados para este tipo de tratamientos son los obtenidos del árbol de té. Son conocidas sus propiedades antimicrobianas frente a bacterias implicadas en la aparición del acné, junto con el hamamelis, que actúa como astringente, haciendo que baje la producción de grasa y dando una apariencia más pequeña a los poros. Propiedades de los extractos vegetales en dermocosmética
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