Farmaventas

Corporal fv 65 farmaventas ferenciadas respecto a otras zonas corporales. 1.-Piel de las manos: las manos están expuestas continuamente a factores externos y presentan: • Alta frecuencia de lavado. • Contacto repetido con detergentes y sustancias químicas. • Fricción mecánica constante. • Exposición ambiental continuada. Estas agresiones alteran el manto hidrolipídico y favorecen la pérdida transepidérmica de agua (TEWL), comprometiendo la función barrera cutánea. Además, el dorso de las manos presenta menor densidad sebácea y tejido adiposo subcutáneo reducido, lo que acelera los signos de envejecimiento cutáneo. 2.-Piel de los pies: la piel plantar presenta un estrato córneo significativamente más grueso y una elevada resistencia mecánica destinada a soportar carga y presión. Sin embargo, esta adaptación fisiológica favorece: • Hiperqueratosis. • Formación de callosidades. • Xerosis. • Fisuras plantares. La ausencia de glándulas sebáceas en la planta del pie contribuye además a una mayor tendencia a la sequedad cutánea. La integridad de la barrera cutánea es esencial para mantener la homeostasis epidérmica y prevenir la penetración de agentes irritantes y microorganismos. Factores que alteran esta barrera: • Lavado excesivo. • Uso repetido de soluciones hidroalcohólicas. • Exposición a tensioactivos agresivos. • Frío y baja humedad ambiental. • Fricción continuada. • Uso de calzado inadecuado. Cuando la barrera cutánea se deteriora aparecen: xerosis, eritema, prurito, descamación, fisuración y mayor susceptibilidad a infecciones. La alteración persistente puede evolucionar hacia dermatitis crónica o la aparición de eczemas. Dermatitis de manos: una patología prevalente La dermatitis de manos representa una de las patologías cutáneas ocupacionales más frecuentes. Etiopatogenia Su desarrollo suele estar relacionado con: • Irritación acumulativa. • Sensibilización alérgica. • Predisposición atópica. • Exposición laboral. Profesionales sanitarios, peluqueros, trabajadores de limpieza y manipuladores de alimentos presentan especial riesgo debido a la exposición reiterada al agua y agentes químicos. Manifestaciones clínicas: eritema, sequedad intensa, hiperqueratosis, prurito, vesiculación y fisuras dolorosas. La cronicidad puede afectar significativamente la calidad de vida y limitar actividades laborales. Prevención y manejo: • Restauración de la barrera cutánea. • Reducción de la exposición irritativa. • Hidratación intensiva. • Protección física mediante guantes adecuados. La adherencia al tratamiento es fundamental para evitar recaídas. Cuidado de manos y pies: abordaje dermatológico, prevención y consejo sanitario en la práctica clínica “ La alteración de la barrera cutánea es el principal desencadenante de muchas de las patologías dermatológicas más frecuentes en manos y pies”

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