Entre los principales mecanismos epigenéticos destacan: • La metilación del ADN, nuestro interruptor ON/OFF para activar o silenciar determinadas funciones celulares. • Las modificaciones de histonas: las histonas serían como el sistema que abre o cierra el acceso a la información genética. • La acción de ARN no codificantes, como los microARN, son pequeños mensajeros biológicos que ayudan a controlar qué proteínas fabrica la célula y en qué cantidad. Estos procesos influyen directamente en funciones celulares esenciales: regeneración, inflamación, producción de colágeno, defensa antioxidante o reparación del ADN. En términos sencillos, la genética establece el potencial biológico de la piel, mientras que la epigenética determina cómo ese potencial se expresa a lo largo del tiempo. Y aquí reside el enorme interés cosmético: muchos de los factores que aceleran el envejecimiento cutáneo son precisamente factores epigenéticos. El envejecimiento cutáneo: mucho más que genética Tradicionalmente se consideraba que el envejecimiento dependía principalmente de la herencia genética. Hoy sabemos que la genética explica solo una parte relativamente pequeña del envejecimiento de la piel. La mayor influencia proviene de factores externos o exposoma, entre ellos: • Radiación UV. • Contaminación ambiental. • Estrés oxidativo. • Falta de sueño. • Dieta desequilibrada. • Tabaco y alcohol. • Estrés crónico. • Alteraciones hormonales. • Luz azul y exposición digital. Todos estos estímulos generan modificaciones epigenéticas que alteran el funcionamiento celular y aceleran procesos como: • La degradación del colágeno. • La pérdida de elasticidad. • La inflamación crónica de bajo grado. • La hiperpigmentación. • La deshidratación. • La pérdida de capacidad regenerativa. Por ello, dos personas con una genética similar pueden presentar un envejecimiento cutáneo muy diferente dependiendo de sus hábitos y entorno. La epigenética aporta así una visión mucho más dinámica y preventiva del cuidado de la piel. La piel como órgano epigenéticamente activo La piel es uno de los órganos más expuestos a factores ambientales y, por tanto, uno de los más sensibles a cambios epigenéticos. Cada día recibe miles de estímulos externos que afectan la expresión génica de queratinocitos, fibroblastos y melanocitos. Esta interacción constante convierte a la piel en un tejido especialmente interesante para la investigación cosmética. Algunos cambios epigenéticos asociados al envejecimiento cutáneo incluyen: • Disminución en la síntesis de colágeno y elastina. • Alteración de la función barrera. • Menor capacidad antioxidante. • Disfunción mitocondrial. • Incremento de metaloproteinasas (MMPs), responsables de degradar las fibras de colágeno. • Alteraciones inflamatorias persistentes. 45 farmaventas ESPECIAL EPIGENÉTICA Y SERUMS
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