23 farmaventas A ACTUALIDAD puede dificultar la absorción de nutrientes y favorecer déficits de vitaminas, minerales, fibra y proteína. Paré alertó de que una pérdida rápida de peso puede implicar también pérdida significativa de masa muscular y ósea, con consecuencias metabólicas y funcionales importantes, por lo que reivindicó el papel del farmacéutico en el acompañamiento nutricional y en la recomendación de estrategias de suplementación individualizadas. La ponente dedicó asimismo parte de su exposición a la creatina. Lejos de asociarla únicamente al ámbito deportivo, destacó su importancia en la producción energética, la preservación de la masa muscular y su potencial papel en la función cognitiva y la salud durante el envejecimiento. Su mensaje final fue claro: la suplementación proteica y la creatina, utilizadas con criterio profesional y respaldo científico, pueden convertirse en herramientas útiles para mejorar la calidad de vida y responder a necesidades nutricionales que evolucionan con la edad y el estado de salud. La IA y la farmacia La última ponencia de la jornada estuvo protagonizada por Antonina Serebriakova, especialista en inteligencia artificial aplicada al sector sanitario, quien ofreció una mirada especialmente práctica sobre el momento actual de estas tecnologías. La experta recordó que, aunque habitualmente se presenta como una herramienta capaz de revolucionar la gestión sanitaria, optimizar inventarios o mejorar automáticamente el consejo farmacéutico, muchas de estas promesas aún están lejos de convertirse en realidad. El principal obstáculo, explicó, es la falta de datos estructurados y preparados para alimentar modelos avanzados. “La inteligencia artificial necesita datos y, en muchos casos, esos datos simplemente no existen o no están preparados”, señaló. Durante su intervención diferenció los distintos ámbitos que se agrupan bajo el término inteligencia artificial —machine learning, deep learning e IA generativa— y explicó que la popular IA generativa, pese a su enorme capacidad para producir textos e imágenes, no “comprende” ni crea conocimiento nuevo, sino que funciona mediante cálculos estadísticos y predicción de patrones lingüísticos. Serebriakova advirtió también sobre el creciente fenómeno del contenido sintético en internet y la homogeneización de mensajes generados por IA, especialmente en redes sociales y comunicación digital, donde el reto ya no es solo generar contenido, sino mantener la autenticidad y el valor diferencial. Su conclusión fue especialmente relevante para el entorno farmacéutico: la inteligencia artificial debe entenderse hoy como una herramienta de apoyo y eficiencia, no como un sustituto del criterio profesional. El verdadero valor seguirá estando en la interpretación humana, la experiencia y la capacidad del farmacéutico para transformar información en consejo útil y personalizado. Amaya Blanco y Claudia Beitia cerraron la jornada, en la que se reafirmó el papel de la farmacia como espacio de conocimiento, acompañamiento y adaptación constante a las nuevas necesidades de los pacientes y del propio sector.
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