Farmaventas 217

Cuando este equilibrio se altera se puede producir disbiosis cutánea, fenómeno asociado, como hemos visto, con diferentes patologías dermatológicas como dermatitis atópica, acné, psoriasis, rosácea y también dermatitis seborreica o infecciones cutáneas recurrentes. Prebióticos y posbióticos vía tópica Debido a todos estos avances, en el ámbito dermofarmacéutico han surgido nuevas estrategias dirigidas a modular y reforzar la microbiota cutánea. Los prebióticos tópicos son sustancias capaces de favorecer el crecimiento selectivo de microorganismos bene ciosos. Entre ellos se incluyen inulina, fructooligosacáridos, alfa-glucooligosacáridos, extractos de algas como Chlorella o Laminaria, extractos de plancton marino y diversos polifenoles vegetales. Los posbióticos son metabolitos o fragmentos celulares derivados de microorganismos que han sido inactivados. Entre los más utilizados en cosmética destacan lisados bacterianos de Lactobacillus fermentados, de Lactococcus o de Bi dobacterium. Estos ingredientes pueden estimular la producción de péptidos antimicrobianos cutáneos, mejorar la función barrera y modular la respuesta inmunitaria sin los problemas de estabilidad asociados al uso de probióticos en formulaciones cosméticas, ya que entre otras cosas verían comprometida su viabilidad por la presencia de conservantes, necesarios para asegurar la calidad microbiológica de un cosmético. Nuevas oportunidades en el abordaje dermofarmacéutico La investigación sobre microbiota está revolucionando la forma en que entendemos la salud cutánea. Hoy sabemos que la piel no puede considerarse un órgano aislado, sino parte de un sistema interconectado donde el intestino, el sistema inmunitario y el sistema nervioso desempeñan un papel fundamental. Para el farmacéutico, comprender estas interacciones abre nuevas oportunidades dentro del Consejo Dermofarmacéutico. La modulación de la microbiota mediante probióticos, prebióticos o posbióticos puede convertirse en una herramienta complementaria para mejorar la salud dermatológica. Más allá de la evidencia cientí ca, este nuevo paradigma nos recuerda que el equilibrio de nuestro ecosistema microbiano es una parte esencial de nuestra salud. Cuidar la microbiota es, en de nitiva, cuidar de nosotros mismos. Referencias bibliográ cas Salem I et al. The gut microbiome as a major regulator of the gut-skin axis. Frontiers in Microbiology. 2018;9:1459. Huang R et al. Probiotics for the treatment of atopic dermatitis in children: systematic review and meta-analysis. Journal of Dermatological Treatment. 2017;28(7):595-603. Navarro-López V et al. Ef cacy and safety of oral probiotics in pediatric atopic dermatitis: randomized clinical trial. Pediatric Allergy and Immunology. 2018;29(4):392-399. Fang Z et al. Short-chain fatty acids and immune regulation: implications for in ammatory diseases. International Journal of Molecular Sciences. 2020;21(12):4432. Kim J et al. The skin microbiome and in ammatory skin diseases. Journal of Clinical Medicine. 2019;8(11):1855. 38 farmaventas Cuando este equilibrio se al tera se puede producir disbio como hemos visto, con diferentes pa tologías dermatológicas como derma también dermatitis seborreica o infec ESPECIAL MICROBIOTA

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