Cuando se produce disbiosis cutánea, disminuye la presencia de microorganismos protectores como S. epidermidis y aumenta la proliferación de lotipos in amatorios de C. acnes. Esto favorece la producción de mediadores in amatorios, la activación de queratinocitos y la formación de lesiones acneicas. Diversos estudios sugieren que la suplementación con probióticos por vía oral puede contribuir a mejorar la evolución clínica del acné a través de la modulación del eje intestino-piel. La disbiosis intestinal se ha asociado con un aumento de la inflamación sistémica y con alteraciones metabólicas que favorecen la hiperproducción de sebo y la proliferación de Cutibacterium acnes. Determinadas cepas probióticas, principalmente de los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium, han demostrado capacidad para reducir marcadores inflamatorios, mejorar la integridad de la barrera intestinal y modular la respuesta inmunitaria cutánea. En ensayos clínicos y estudios piloto, la administración oral de cepas como Lactobacillus rhamnosus o Lactobacillus acidophilus, solas o en combinación con Bifidobacterium bifidum, se ha asociado con una disminución significativa del número de lesiones inflamatorias, así como con una mejora del eritema y la producción sebácea tras varias semanas de tratamiento. Estos efectos parecen relacionarse con la reducción de citocinas proinflamatorias, la regulación del metabolismo lipídico y la mejora del equilibrio microbiano intestinal, lo que respalda el potencial de los probióticos como estrategia complementaria en el abordaje integral del acné. Psoriasis En psoriasis también se ha observado una posible relación con alteraciones de la microbiota intestinal. Algunos estudios piloto han mostrado que la administración de probióticos con cepas de Lactobacillus y Bi dobacterium puede reducir marcadores in amatorios sistémicos y mejorar índices clínicos como el PASI cuando se utilizan como complemento a terapias dermatológicas convencionales. Rosácea y Demodex La rosácea es otra patología donde la microbiota cutánea parece desempeñar un papel relevante. En esta enfermedad se ha observado un aumento de la densidad del ácaro Demodex folliculorum en la piel. El sobrecrecimiento de Demodex puede alterar el equilibrio de la microbiota cutánea y desencadenar respuestas in amatorias locales. Además, algunos estudios sugieren que la disbiosis intestinal y el sobrecrecimiento a nivel digestivo de Helicobacter pylori también podría contribuir al desarrollo de rosácea a través del eje intestino-piel. Dermobiota y función barrera La dermobiota constituye un componente fundamental de la función barrera cutánea. Los microorganismos residentes compiten con patógenos por nutrientes y espacio, producen péptidos antimicrobianos y contribuyen a mantener el pH cutáneo. “ La dermatitis atópica es una de las patologías dermatológicas donde más se ha estudiado la relación con la microbiota” 37 farmaventas ESPECIAL MICROBIOTA
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