Farmaventas

80 farmaventas fv Ingredientes mentantes agresivos, como puede ser el retinol o el ácido kójico. Fotoreparación: un seguro de vida celular Uno de los aspectos más avanzados y menos divulgados sobre la niacinamida es su papel en la fotoreparación cutánea. La radiación ultravioleta produce daño directo en el ADN celular y genera especies reactivas de oxígeno que alteran la homeostasis epidérmica. Como respuesta, se activan mecanismos de reparación del ADN altamente dependientes de energía, en los que intervienen enzimas como la polimerasa-1 o la ligasa, grandes consumidoras de NAD+. Cuando el pool intracelular de NAD+ se agota, la capacidad reparadora de la célula disminuye y el daño se acumula, favoreciendo procesos de envejecimiento prematuro y disfunción celular como antesala de posibles alteraciones precancerosas. La niacinamida, como precursora directa de NAD+, permite mantener este pool energético y favorece la actividad de enzimas clave como las ADN-polimerasas y las ADN-ligasas, implicadas en la síntesis y sellado de las cadenas de ADN durante los procesos de reparación. Y es al 5% cuando la niacinamida consigue este efecto fotoreparador, aportando un valor añadido inigualable al fotoprotector que la contenga en su fórmula a dicha concentración. ¿Puede la niacinamida irritar? Llegados a este punto, resulta evidente que el valor de la niacinamida no reside en el porcentaje aislado. Concentraciones moderadas, bien formuladas y en un entorno de pH adecuado, ofrecen más beneficios y mejor tolerancia que fórmulas sobrecargadas. A concentraciones elevadas, especialmente cuando la formulación no está bien diseñada, pueden aparecer fenómenos de irritación, en parte relacionados con la conversión parcial de la niacinamida a ácido nicotínico y en parte con la propia agresividad del sistema vehiculizante. Formular con niacinamida no consiste en añadir niacinamida a raudales. Consiste en entender cómo interactúa con el resto de la fórmula, con la piel y con el contexto clínico. El pH, el vehículo, los excipientes y la sinergia con otros activos determinan tanto la eficacia como la tolerancia final del producto. En este sentido, la formulación farmacéutica marca una diferencia clara frente a enfoques puramente comerciales basados en reclamos de concentración. En conclusión, la niacinamida representa uno de los activos más completos, versátiles y evidenciados de la dermocosmética actual, aunque paradójicamente muchas veces desmerecido por su milagroso ‘sirve para todo’. Su capacidad para reforzar la función barrera, modular la inflamación, regular el sebo, ejercer un efecto altamente antioxidante, mejorar el tono y potenciar la reparación celular la convierte en una superestrella con título más que merecido. Bien formulada y correctamente recomendada, no solo trata alteraciones cutáneas, sino que ayuda a la piel a recuperar su capacidad de autorregulación. Y esa, sin duda alguna, es la forma más inteligente y sostenible de cuidar ese lugar en el que habitamos, que es LA PIEL. “ Formular con niacinamida consiste en entender cómo interactúa con el resto de la fórmula, con la piel y con el contexto clínico”

RkJQdWJsaXNoZXIy Njg1MjYx