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78 farmaventas fv Ingredientes Inflamación cutánea y patologías dermatológicas Cuando la barrera cutánea mejora, la inflamación de bajo grado tiende a disminuir de forma natural. La piel de muchas mujeres que consultan en farmacia no presenta una patología inflamatoria evidente, pero sí viven en un estado constante de irritación subclínica. Enrojecimiento intermitente, sensación de ardor, picor ocasional o intolerancia cosmética son manifestaciones frecuentes de este desequilibrio. La niacinamida actúa modulando la respuesta inflamatoria cutánea, reduciendo la liberación de citoquinas proinflamatorias como IL-1, IL-6 o TNF-alfa y calmando la hiperreactividad de los queratinocitos. Este efecto antiinflamatorio no es supresor ni agresivo como si de un corticoide se tratase. A diferencia de estos, no bloquea la respuesta inmune cutánea, sino que la regula y la devuelve a un rango fisiológico. Por ello, la niacinamida resulta especialmente interesante en pieles sensibles, en rosácea, como coadyuvante en dermatitis atópica y en situaciones de irritación inducida por tratamientos cosméticos o dermatológicos. En la práctica, este mecanismo se traduce en una mejora clara de la tolerancia cutánea y en una mayor adherencia a los tratamientos recomendados. En el acné, la niacinamida consigue demostrar lo que hoy en día ya es un hecho cierto para muchos especialistas (aunque por desgracia, no para todos todavía) y es que no todas las alteraciones sebáceas deben abordarse desde un enfoque secante, astringente o exfoliante. Su acción sobre el sebocito permite regular la producción de sebo sin provocar efecto rebote a diferencia de otros activos, algo especialmente relevante en pieles adultas, sensibilizadas o con tendencia a la deshidratación. Además, su actividad antiinflamatoria contribuye a reducir lesiones inflamatorias y el eritema perifolicular. Diversos ensayos clínicos han demostrado que la niacinamida tópica al 4% puede ofrecer una eficacia comparable a la de antibióticos tópicos en el tratamiento del acné inflamatorio leve a moderado, con la ventaja añadida de no generar resistencias bacterianas ni alterar la microbiota cutánea, aspecto clave, como sabemos hoy en día, para una correcta evolución de la piel acneica. Esto nos ha permitido avanzar enormemente en la mejora de este tipo de pieles, sin poner en entredicho su buen estado independientemente de la glándula sebácea, siendo una estrategia de mantenimiento infalible a largo plazo. “ La niacinamida no actúa sobre la barrera de forma ‘cosmética’, sino realmente fisiológica” “ La niacinamida actúa modulando la respuesta inflamatoria cutánea, reduciendo la liberación de citoquinas proinflamatorias como IL-1, IL-6 o TNF-alfa y calmando la hiperreactividad de los queratinocitos”

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