Farmaventas

Cuidar el ánimo desde la cocina: ritual, belleza del plato y compañía Comer no es solo macro y micronutrientes, es placer, memoria y vínculo. En la cocina oncológica, cada plato es también un mensaje: “estás cuidado, acompañado y no estás solo”. Pequeños gestos marcan la diferencia: • Un ritual de mesa breve y amable, con luz cálida, un mantel sencillo o música suave, puede transformar el momento de la comida en un espacio de calma. • Servir porciones pequeñas y bonitas, que inviten a comer sin agobio. • Cocinar en compañía o dejar que el paciente decida el menú y otra persona lo prepare, ayuda a mantener autonomía sin sobrecargarlo. • Registrar los éxitos es algo muy simple pero poderoso. Anotar las preparaciones que “entran bien” y repetirlas con variaciones devuelve seguridad y confianza. La cocina oncológica no es un recetario de prohibiciones, es un lenguaje clínico y humano. Es transformar ingredientes en cuidado, devolver control al paciente y permitir que cada bocado sea posible, sabroso y suficiente. Cuando un paciente me dice: “hoy he disfrutado comiéndome esa crema y ese arroz”, sé que la cocina ha hecho terapia. Y ese es, al final, nuestro norte: alimentar el cuerpo, sostener el ánimo y acompañar la vida con dignidad y disfrute. La cocina oncológica no es un lujo, es una necesidad. No se trata solo de dar calorías y proteínas, sino de ofrecer esperanza en un plato, dignidad en cada bocado y compañía en cada mesa. Cada técnica, cada textura, cada recomendación que hacemos como profesionales, lleva un mensaje oculto: “te veo, te escucho, me importa cómo comes y cómo te sientes”. Porque cuando un paciente recupera el sabor de un arroz cremoso, el frescor de una compota o la suavidad de una crema, no está ganando solo nutrientes: está recuperando un pedacito de su vida. Esa es nuestra misión como sanitarios, no solo sostener el cuerpo durante el tratamiento, sino también alimentar el ánimo y devolver al paciente el placer de vivir, bocado a bocado. Y quiero que nos quedemos con esta idea: cuidar a través de la cocina es otra forma de hacer terapia. Una sonrisa después de comer vale tanto como un buen análisis clínico. En www.farmaventas.es, encontrarán un artículo más sobre cáncer y salud mental: “Cáncer compartido: cuando la salud mental se convierte en asunto de dos”, una colaboración de la farmacéutica Lidia Ariza Padilla. 75 farmaventas ESPECIAL CÁNCER

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