Farmaventas

62 farmaventas fv Complementos que se esté tomando, si es perjudicial porque existe alguna patología y en algunos casos cuál es la dosis máxima recomendada. Nuestro cuerpo produce de modo natural creatina en un proceso biológico complejo que ocurre principalmente a través de la síntesis interna (endógena) y, en menor medida, mediante la dieta. En un adulto promedio de unos 70 kg, el organismo mantiene de forma natural una reserva total de creatina de aproximadamente 120 gramos. Esta cantidad se mantiene mediante dos vías principales: • Síntesis endógena: el cuerpo produce por sí mismo cerca de 1 gramo al día. Este proceso ocurre principalmente en el hígado y los riñones (y en menor medida en el páncreas) a partir de tres aminoácidos: arginina, glicina y metionina. • Aporte dietético: en personas con una dieta omnívora, se suele obtener 1 gramo adicional a través del consumo de carnes rojas y pescado. Debemos tener en cuenta dos aspectos importantes sobre estas reservas: el nivel de saturación de los músculos y la degradación diaria. Sin suplementación, los músculos suelen estar saturados únicamente entre un 60% y 80% de su capacidad máxima y se degrada de forma natural entre el 1% y el 2% de su reserva total (aprox. 2 gramos), convirtiéndola en creatinina. Las personas que no consumen carne suelen tener niveles endógenos totales más bajos, ya que dependen casi exclusivamente de su propia producción interna. La creatina es procesada por el cuerpo convirtiéndola en fosfocreatina en las células del músculo como fuente de energía y se elimina al degradarse de forma natural en creatinina. La creatinina se encuentra en la sangre y son los riñones los que hacen su función filtrándola y eliminándose por la orina. Aproximadamente un 1-2% de la creatina muscular se descompone diariamente a creatinina. Cuando suplementamos con creatina, aumentan nuestros niveles y por lo tanto transitoriamente se incrementa la creatinina en sangre. Este proceso transitorio no es considerado como daño renal. Si dejamos de suplementar con creatina, nuestros niveles de creatinina bajarán de nuevo volviendo a sus valores endógenos entre cuatro y seis semanas. En este proceso de síntesis y almacenamiento en el que nuestro cuerpo produce creatina están implicados órganos como el hígado, los riñones y el páncreas. Una vez almacenada como fosfocreatina en los músculos, su uso energético está enfocado para esfuerzos intensos. La fosfocreatina dona un grupo fosfato para regenerar ATP (energía). La creatina que no es utilizada o la que se descompone (aproximadamente 1-2% al día) también se convierte en creatinina en sangre. Teniendo en cuenta todo lo anterior, antes de suplementar con creatinina se debe conocer la salud renal y consultar al médico o farmacéutico. Para esto tenemos “ A la hora de tomar un suplemento, hay que saber si interactúa con algún fármaco y si es perjudicial por tener alguna patología y cuál es la dosis máxima recomendada”

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